Vacunación ya muestra señales de su impacto en el control de la pandemia


El impacto de la vacunación en el control de la pandemia comienza a visualizarse en el país con el descenso del número de casos, hospitalizaciones y muertes.

Desde que comenzó la jornada de vacunación en enero pasado, hasta ayer, un 66.6% de la población había recibido al menos una dosis, y el 49.6%, dos dosis, de acuerdo con los datos del Ministerio de Salud.

Los científicos indican que el impacto completamente favorable se espera cuando se tenga un 80% de la población con dos dosis aplicadas, en noviembre.

Xavier Sáez-Llorens, infectólogo, pediatra y asesor del Consorcio de Investigación de Vacunas Covid-19 Panamá, dijo que la vacunación es el principal factor en el descenso de las cifras, así como el cumplimiento de las medidas de bioseguridad y que un estimado del 40% de la población padeció Covid-19 antes de vacunarse.

Sectores que rechazan la vacunación refutan estos argumentos porque aseguran que los vacunados igual se pueden contagiar.

Los primeros efectos positivos de las vacunas en el control de la pandemia

La jornada de vacunación contra la enfermedad Covid-19 comienza a mostrar las primeras señales de su impacto en el control de la pandemia, con la disminución en las últimas semanas epidemiológicas de los casos, las hospitalizaciones y las muertes.

Los informes epidemiológicos del Ministerio de Salud (Minsa) indican que en la más reciente semana epidemiológica (29 de agosto al 4 de septiembre) se registraron en el país 3 mil 316 casos de la Covid-19, un 21.41% menos que los contabilizados la semana anterior (22 al 28 de agosto), cuando se sumaron 4 mil 219 nuevos contagios.

Otro indicador de la pandemia es el descenso en el número de hospitalizados: en esta última semana hubo 348 hospitalizados (253 en sala y 95 en unidades de cuidados intensivos o UCI), y la semana previa, 382 (284 en sala y 98 en UCI).

El más reciente informe de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) —publicado en agosto pasado— indicaba que los ingresos de pacientes en las UCI por semana son inferiores en 2021 con respecto a 2020. Este año se han mantenido en alrededor de 100 pacientes en promedio y el año pasado superaron los 150.

En esta semana las muertes también disminuyeron, se reportaron 38 y la semana previa fueron 40. Las cifras evidencian que en la semana epidemiológica comprendida entre el 8 y el 14 de agosto fallecieron 53 personas y en la semana siguiente (15 al 21 de agosto), 50 (ver gráfico).

A pesar de lo anterior, Panamá está en segunda posición entre los países de Centroamérica con mayor número de muertes después de Guatemala, según datos de la OPS.

Las autoridades del Minsa y científicos asesores esperan tener un impacto en la pandemia completamente favorable en noviembre, cuando se tenga al menos al 80% de la población con sus dos dosis de la vacuna contra la Covid-19.

Los números del Programa Ampliado de Inmunización del Minsa permiten precisar que hasta ayer un 66.6% de la población había recibido al menos una dosis, y el 49.6%, dos dosis.

Tres factores claves

El infectólogo, pediatra y asesor del Consorcio de Investigación de Vacunas Covid-19 Panamá, Xavier Sáez-Llorens, manifestó que el descenso en casos, hospitalizados y muertes podría estar relacionado con tres factores.

A juicio de Sáez-Llorens, el principal factor es el gran porcentaje de la población del país que está vacunada en este momento, cifra que alcanzaría al menos al 80% de la población (con dos dosis) para noviembre de 2021.

El segundo factor está vinculado a que se estima que un 40% de la población padeció la Covid-19 previo a la vacunación y tendría algún grado de protección contra la reinfección.

El también investigador clínico detalló que el último factor que incide es, probablemente, que gran parte de la gente sigue fielmente apegada a las medidas personales de bioseguridad (mascarilla, distanciamiento, lavado de manos, evitar aglomeraciones), algo que se debe mantener hasta que se logre arrinconar al virus mediante la inmunidad grupal o colectiva.

Los miembros asesores del Consorcio de Investigación de Vacunas Covid-19 Panamá plantearon, en junio pasado, que para lograr una caída en los casos se requería que un 50% de la población tuviera una dosis de la vacuna, y otro 30%, dos. Ambos porcentajes actualmente son mayores a los estimados en ese momento.

Con respecto a la circulación de variantes, Sáez-Llorens indicó que la mejor manera de controlar la emergencia y propagación de variantes de preocupación del SARS-CoV-2 (por ahora Alfa, Beta, Gamma y Delta) es la vacunación rápida y masiva, y no relajar las medidas de bioseguridad.

Jorge Luis Prosperi, miembro del Consejo Consultivo de Salud y especialista en salud pública, coincidió con Sáez-Llorens en los factores que están influyendo en el descenso de las cifras epidemiológicas.

Añadió que la inmensa mayoría de la población y de las empresas están cumpliendo con su parte, especialmente con el uso de la mascarilla en espacios cerrados.

Para Prosperi, en unos meses se tendrá control favorable de la pandemia, siempre y cuando el ritmo de vacunación se logre mantener.

Los científicos panameños y autoridades del Minsa coinciden en que las vacunas protegen contra la enfermedad grave, hospitalización y muerte.

Pese a los señalamientos de los científicos panameños, hay un grupo de la población que plantea que la “inmunidad grupal” o “colectiva” es imposible de alcanzar con una vacuna que no inmuniza, al menos que se vacune a todos al mismo tiempo.

Además, manifiestan que Israel, un país con un alto porcentaje de la población vacunada, estableció la semana pasada un nuevo récord diario de casos de Covid-19 diagnosticados.

El gobierno israelí registró 10 mil 947 nuevos casos el pasado 30 de agosto. El anterior récord nacional de infecciones en un solo día estaba en las 10 mil 118, del 18 de enero de este año.

En las redes sociales se encuentran personas que atribuyen a la vacunación el aumento acelerado de casos, junto con la variante Delta.

Este medio ha recibido correos en los que la persona, que pide reserva de su nombre, asegura que hay estudios que confirman que vacunas en base a tecnología de ARN mensajero contra la Covid-19 podrían provocar muertes masivas en el futuro.

Estos planteamientos son rechazados por científicos y por la Organización Mundial de la Salud, que tiene desde 2019 al movimiento antivacunas en la lista de las 10 mayores amenazas a la salud. En esta lista ha colocado el dengue, el cáncer, entre otros problemas de salud.



Source link