unos ingenieros hacen levitar dos bandejas usando sólo luz


“Cuando las dos placas se levantaron”, relata Azadi –la ingeniera que encabeza el proyecto–, “los cuatro nos quedamos sin aliento”. Era la primera vez que se conseguía mover un objeto grande –algo que se puede agarrar– sólo con el poder de la luz.

La primera imagen enviada por al Perserverance desde Marte

Parece magia, pero no lo es. Sí es perfectamente entendible la emoción vivida en el sótano del edificio de Ingeniería de la Universidad de Pensilvania cuando estos ingenieros consiguieron hacer levitar dos bandejas de plástico usando únicamente luz. El desarrollo de todo el proceso se explica con prodigalidad en ScienceAdvance, y también se recoge en WIRED.

Es en esta última publicación en la que la Mohsen Azadi, que se prepara para ser Doctorada en Ingeniería mecánica, asegura que no sabían lo que iban a ver, pero que esperaban algo. Probablemente no fueran tan optimistas como para barruntar poder ver lo que vieron. Explican en el artículo que el flujo inducido por la luz –un fenómeno llamado fotoforesis–, no es un gran avance por sí mismo, de hecho, los mismos investigadores habían logrado hacer flotar, por ejemplo, aerosoles invisibles. Pero esta vez han ido mucho más allá. Gracias a que la energía de los LED calentó la parte inferior –previamente protegida– de las bandejas, se energizaron las partículas de aire debajo del plástico y se impulsaron las placas.

Las placas voladoras podrían coger una altura de 80 kilómetros

Lo conseguido ya es pura magia, pero Azadi está segura de poder llegar más lejos que, ‘simplemente’, hacer levitar dos bandejas usando la luz. La ingeniera asegura que una placa levitante podría llegar a volar a una altura aproximada de 80 kilómetros, llevando la carga de un pequeño sensor. Y, ¿para qué? Por ejemplo, para estudiar el tiempo y el clima en la mesosfera. De momento es un objetivo utópico, pero que dos bandejas vuelen con el poder de la luz también lo era.

Esta pintura logra que la superficie esté más fría que su entorno

Los científicos atmosféricos quieren bajar de las nubes –nunca mejor dicho– a Azadi, y advierten de que es un proyecto aún muy preliminar. Para hacerse realidad, estiman, tendría que superar un buen número de desafíos atmosféricos. Analizar la mesosfera es un anhelo de los científicos. Igor Bargatin, profesor de Ingeniería mecánica y asesor de Azadi, señala que no tienen acceso a ella, “se podría enviar un cohete durante unos minutos, pero eso es muy distinto a realizar mediciones con aviones o globos”.

Subraya que no han dejado de lado la mesosfera porque no tenga interés para la ciencia, sino, sencillamente, porque parecía inalcanzable. Quizás trabajos como el de Azadi hagan que la ciencia y la ingeniería den un paso más.

Apúntate a nuestra newsletter y recibe en tu correo las últimas noticias sobre tecnología.



MÁS INFORMACIÓN

A %d blogueros les gusta esto: