‘Tótem’, un cómic sobre lo cotidiano y lo maravilloso


Si en su primer libro, Ocultos (Astiberri, 2019), la ilustradora y escritora Laura Pérez daba forma a lo invisible, lo primitivo y lo inexplicable; en este segundo título, Tótem (Astiberri, 2021), profundiza en esa dimensión extraordinaria imperceptible a los ojos, pero que forma parte de lo ordinario y, en ocasiones, incluso se manifiesta.

Un viaje hacia otros mundos en el que lo físico y lo espiritual se confunden entre los personajes que pueblan sus páginas a través de historias que se desarrollan en tiempos y espacios distintos. Sin embargo, “tienen en común esa no realidad de las realidades, cada una se conforma según nuestros filtros y maneras de percibir el mundo. Aunque nos duplicaran, con distintos trayectos de vida y contextos, veríamos las cosas de manera diferente”, cuenta la autora a 20minutos

“Pasamos tiempo en el recuerdo y también proyectándonos a lugares y contextos que en la mayoría de los casos no suelen ocurrir, así que es una proyección de medio irrealidad. Al final son extractos de cómo percibimos entonces aquello y cómo lo filtramos en nuestro ahora. Todo ello en un presente inconcreto que nos hace vivir en ningún sitio y hace del ahora la única realidad”, añade.

La dibujante Laura Pérez.
ASTIBERRI

Tótem es un libro evocador, que no ofrece respuestas a las preguntas que plantea, pero sí mueve sensaciones acerca de lo imperceptible o lo paranormal. “Surge como un caleidoscopio de realidades y de situaciones. Como los tótems escultóricos, que se forman a partir de conceptos que representan un todo”, comparte Laura Pérez. 

Leer la obra de Carlos Castaneda, Joseph Campbell o Mircea Eliade inspiró la creación de Ocultos. En la misma estela, Tótem se alimenta de lecturas en torno a la antropología o la magia. “Me gusta leer sobre la conducta humana, sobre la fragilidad, la oscuridad y la luz de cada persona, sobre las percepciones que salen de lo normal, también sobre parapsicología, el mundo fuera y dentro de nosotros”, comenta la ilustradora.


La escritora alicantina María Ovelar.

“La ausencia de evidencia no es evidencia de ausencia” reza la frase del astrónomo y cosmólogo estadounidense Carl Sagan con el que Laura Pérez abre Tótem. Un principio que rige y conecta las tramas, viajes, ensoñaciones, tiempos y personajes que componen esta novela gráfica en la que presencias extrañas se dejan sentir, incluso si no pueden verse, tocarse o explicarse con palabras.

La historia de Paco y Carmen es una de ellas. Juntos visitan a una mujer en el pueblo. “¿Hace magia?”, pregunta ella. “No lo sé”, responde él. Lo que sí parece claro es que tiene el don de escuchar lo que dicen los muertos y sirve, por tanto, de médium entre estos y los vivos. Más allá de los sonidos, también las luces son elementos extraordinarios que comunican distintos mundos. Paloma y sus amigas, por ejemplo, son visitadas con frecuencia por ellas. “Aunque sea extraña e incomprensible, es una luz que se cuela entre las sombras”, comparte sobre ese fulgor la autora.

Cubierta del segundo cómic de Laura Pérez, 'Tótem'.
Cubierta del segundo cómic de Laura Pérez, ‘Tótem’.
ASTIBERRI

Otro elemento simbólico abre el libro, lo cruza y también lo cierra: el pájaro. Siempre negro, probablemente un cuervo. En ocasiones sobrevuela la muerte, en otras él mismo aparece muerto y en una escena incluso es puerta de entrada y salida a otro mundo. “Para mí el pájaro representa el punto de unión entre lo que está aquí y allí, la vida y la muerte. El cielo y la tierra. Lo tangible y lo intangible”, concluye Laura sobre esta novela gráfica bella, misteriosa y siniestra.



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