Tal Cual


CONTRADICCIÓN. Durante el sustento de la vista presupuestaria del Órgano Judicial, su presidente Luis Ramón Fábrega dijo: “Esta institución, que es la base del estado de derecho, no puede continuar siendo la cenicienta de las instituciones del Estado”, al referirse a los escasos recursos que, según él, se le han asignado. Qué bueno que tenga claro la función del organismo que dirije. Lo malo es que los fallos y las acciones de la Corte y muchos de sus magistrados digan exactamente lo contrario.

ÉPICO. Y, hablando de la Corte y de las actuaciones de sus magistrados, hay cosas imposibles de olvidar, como “me grabaron, me grabaron” o la vuelta al mundo en 3,650 días de “magistrado viajero” o las acusaciones del abogado Lescure. Y cómo pasar por alto el caso en contra de Oydén Ortega, hijo del exmagistrado homónimo. ¿La base del Estado de derecho? ¡Ja!… Mejor reír, para no llorar.

CÁSCARA. Muchos políticos cuando hablan tienen el hábito de hacer una pausa para darle un acento más dramático a las expresiones que usan. Pero quizá, a partir de ahora, reconsideren esa práctica, después de lo que le sucedió ayer a Yanibel Ábrego, en la sustentación de un traslado de partida de la CSS, por parte del director Enrique Lau. Ábrego, muy inspirada, decía: “Todos aquí saben que soy diputada del circuito 8-2, Capira, y lo primero que hace un diputado en esta Comisión de Presupuesto cuando revisa el presupuesto, es revisar…”, y en esa pausa, Lau agregó “qué hay pa’ ella…” Si esto fuera un sitcom, este habría sido el momento en el que habrían sonado las carcajadas en el fondo.

BLOOPER’. Enrique Lau ha dicho que su ingenioso comentario fue “malinterpretado”. Explicó que cuando un diputado hace uso de la palabra en la Comisión de Presupuesto, él suele preguntar al equipo de la CSS qué inversiones hay en “sus áreas”, porque ya algunos “honorables” le han reprochado que se sienten “abandonados” por la Caja. En otras palabras, reconoce que dijo lo que dijo, pero no quiso decir lo que dicen que dijo… Cantinflas no lo habría podido hacer mejor.

INQUISICIÓN MODERNA. En la Presidencia aparentemente han establecido un “código de vestimenta” que prohíbe el ingreso de funcionarios y periodistas en zapatilla o falda arriba de la rodilla. ¿A quién se le ocurrió eso? ¿A un monje de la Santa Inquisición? Y aquí pensábamos que los mojigatos se habían retirado de Palacio hace un año.



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