Tal Cual


¡SALUD! El pasado sábado, el Minsa realizó operativos en el Casco Antiguo. Uno de los bares inspeccionados fue cerrado temporalmente, “por múltiples incumplimientos de bioseguridad”. Estaría bueno que el Minsa divulgara la lista de todos los locales sancionados y cuánto han pagado en concepto de multa. Empezando por La Fragata y Jimmy’s.

FALLO. Aquí ya hemos perdido la cuenta de la cantidad de recursos que la defensa técnica de Martinelli ha presentado, para anular el caso pinchazos. Todos han sido rechazados por jueces, tribunales y hasta el pleno de la Corte. Ahora, vuelve a la carga con el manido tema de si hubo o no imputación, solo que esta vez presuntamente circula un fallo a favor de la defensa. Según el artículo 2630 del Código Judicial, no se pueden interponer demandas de amparos sucesivas contra la misma decisión dictada por el mismo funcionario (en este caso, el juez de garantías, el hoy exmagistrado Jerónimo Mejía). Para burlar este artículo, lo que ha hecho la defensa es cuestionar diferentes aspectos de la misma decisión que ya la Corte avaló. Esta gente tampoco parece tener mucho apego por el artículo 206 de la Constitución, que en su parte final señala que las decisiones de la Corte son “finales, definitivas, obligatorias”. La población debe estar muy atenta con lo que aquí ocurra. No estaría mal imponer un cerco sanitario a las oficinas de Cedalise y Ayú Prado.

NECEDAD. 16 meses y medio después de la pandemia, el Minsa todavía incluye hidroxicloroquina e ivermectina en los kits que entrega a los contagiados con la Covid-19. Quién tendrá este negocio… Un placebo habría tenido el mismo efecto y costado mucho menos.

RESOCIALIZADO. Ayer, en Debate Abierto, Raúl Pineda defendió sus dos últimos anteproyectos de ley: uno que elimina la pena accesoria, y otro que prohíbe que el récord policivo sea un requisito para obtener un empleo. Según Pineda (que reconoció haber estado dos años detenido y 17 en las drogas), sus propuestas son a favor de la resocialización de la población penitenciaria. Si Pineda estuvo detenido y llegó a ser diputado en tres periodos, ¿qué otras oportunidades son las que quiere para los exconvictos? Él sería la prueba de que el historial policivo no priva de oportunidades, y menos en la política.



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