“Si no se pone en manos de profesionales acabará muy mal”


Hace ya tiempo que Miriam Sánchez tomó la decisión de dar un paso a un lado y alejarse de los platós de televisión y la mirada indiscreta de los espectadores. Fue en 2015 cuando decidió formarse en Tanatoestética y Tanatopraxia para cambiar el rumbo de su vida, como ya hiciera apostando por la pequeña pantalla poco después de comenzar su relación con Pipi Estrada en 2006, despidiéndose así de su etapa profesional como actriz porno con el nombre artístico de Lucía Lapiedra.

Los resultados, sin embargo, no han sido los mismos pues mientras que cuando dejó de hacer cine para adultos se convirtió en uno de los rostros más habituales de Telecinco como colaboradora en programas como Mujeres y Hombres y Viceversa, donde trabajó como asesora del amor junto a Pipi, o Sálvame, y se coronó ganadora de Supervivientes en 2008, ahora parece que ha tocado fondo profesional y personalmente.


Lo último que se conoce sobre la extertuliana es que el pasado viernes protagonizó un altercado en dos bares de Madrid, llegando incluso a lanzar una mesa por los aires durante una discusión con uno de los miembros de seguridad del local y a caminar descalza por la calle hasta llegar al segundo establecimiento tras perder las sandalias.

Sobre estos hechos se ha pronunciado su expareja, Pipi Estrada, con quien tiene una hija en común de 14 años. El periodista ha revelado que, tras estos incidentes, Miriam acudió a su casa en “un estado deplorable”. Allí trató de seguir bebiendo y de lanzar un cuadro por la ventana en presencia de su hija, que le puso un ultimátum: “Como bebas una cerveza, no me vas a volver a ver nunca más”, ha contado el colaborador de El Chiringuito en ABC.

Ha lamentado que “una mujer brillante” como ella se haga tanto daño. “Es la autodestrucción de la mente y del cuerpo. Si no se pone en manos de profesionales acabará muy mal“, ha advertido, en referencia a su adicción al alcohol y a la cocaína, tal y como la propia Miriam Sánchez confesó hace dos años en una visita a Sábado Deluxe.

Esa noche sorprendió a la audiencia que acostumbrada a verla con su larga melena rubia y sus características curvas, parecía no reconocerla con el cabello moreno y unos kilos de más. Allí contó que había tenido depresión que le había hecho engordar 14 kilos tras refugiarse en la comida después de haber padecido bulimia a causa de una relación tóxica. 



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