La propia influencer ha informado de ello en sus stories de Instagram, visiblemente afectada y abatida anímicamente. Está siendo una de las etapas más difíciles de su vida, ya que su esposo, el futbolista Ezequiel Garay, tuvo que someterse a una operación a primeros de mes que le mantendrá alejado de los terrenos de juego una larga temporada.

Pero ahora, justo cuando la pareja comenzaba a tranquilizarse y a aceptar esta nueva situación, han tenido que viajar corriendo, con los nervios a flor de piel y en vilo, desde Gijón hasta Valencia por Antonio, que acaba de cumplir los dos años de edad.

“Ayer tuvimos que salir corriendo de urgencia hasta Valencia. Me llamaron a las 8 de la tarde porque mi hijo estaba ingresado”, aseguraba la segoviana de 33 años, que por ahora ha preferido no hacer públicos los motivos que han llevado a la hospitalización de su hijo.

El diagnóstico lo sabrá a lo largo de la mañana del jueves, cuando pueda hablar con los médicos, dado que por la travesía, el miércoles llegó al centro de salud “tarde” y no pudo “hablar con ellos” con propiedad y en las mejores circunstancias, como era su deseo.

“Como comprenderéis, no quiero decir diagnóstico ni nada hasta que no pueda hablar con los doctores, porque llegué tarde anoche”, recalcaba. “Tengo la mente bastante aturdida”, aseguraba en la mañana de este jueves a las puertas del hospital, donde su familia ha estado cuidando del pequeño.

La modelo y colaboradora de televisión ha agradecido a sus seguidores todo su apoyo y las continuadas muestras de cariño, puesto que llevaba tres días durmiendo en el sillón del hospital asturiano donde han operado de su lesión a Garay, razón por la que además ha querido adelantarse a las críticas.

“¿Por qué hago esto? Pues mi sencillo. Había compañeros de prensa que estaban esperando la salida de Ezequiel y no me parecía necesario que os tengáis que enterar por nadie cuando yo soy una tía que me caracterizo por decir las cosas directamente”, ha zanjado.

Sin embargo, ella es la primera que sabe que esto es solo una etapa más en la vida y que en unos meses se acordarán de estos momentos como algo que juntos superaron como una familia: “Voy a despejar estas piedras del camino que se siguen sumando. Todas las piedras vienen de golpe…”.



MÁS INFORMACIÓN