reconocer los méritos, rodearse de gente que nos aprecia, poner límites…


¿Somos realmente conscientes de la importancia que tiene tener una relación amable con uno mismo para desarrollar, a la vez, relaciones sanas con los demás? ¿Cuidamos y potenciamos nuestra autoestima como se merece? 

La manera en la realizamos valoraciones de nosotros mismos, lo que comúnmente se denomina amor propio o autoestima tiene un peso fundamental en nuestra vidas. Así lo explica la psicóloga Laura Palomares de Avance Psicólogos Madrid quien destaca que “si una persona tiende a valorarse de manera negativa o pesimista, decimos que le falta amor propio o que tiene baja autoestima, y si está sesgada hacia una visión del yo demasiado optimista o inflada, decimos que tiene una autoestima demasiado alta, lo cual también puede dar lugar a problemas”.


Si la autoestima es baja, esto puede dar lugar a determinadas alteraciones psicológicas. Entre las más comunes, según la psicóloga, se encontrarían: la inseguridad y dificultad a la hora de conocer gente nueva, el miedo a asumir responsabilidades nuevas, la predisposición a sufrir otras alteraciones como ansiedad o depresión, tendencia a las relaciones de pareja inseguras, el miedo a perder a las personas queridas y también la tendencia a la evitación de retos.

Para la experta la clave está en logra una autoestima equilibrada, “ajustada a las capacidades reales de cada uno y a los valores y principios afines a nuestro sentir”. Pero, ¿cómo podemos conseguirlo? Palomares recomienda una serie de pautas que pueden ayudar a potenciar el amor propio.

1. Descubrir lo que te motiva y lo que te hace sentir mal

Según la especialista para tener un buen nivel de autoestima es necesario saber cuáles entre las cosas que nos reprochamos son realmente importantes y cuáles son fruto de la presión social. “Por ejemplo, si te sientes mal por no haber terminado una carrera universitaria, merece la pena pensar qué aspecto de eso es lo que te duele, y si tiene que ver sobre todo con las expectativas de tu familia o con el entorno”. 

2. Reconocer los propios méritos

Es importante detenerse a pensar en las cosas que se han conseguido por uno mismo, en vez de centrarse en las que nos hacen sentir mal. 

3. Transformar las inseguridades en objetivos

“Ver las cosas como una oportunidad de aprendizaje, más que de rendimiento o éxito, te ayudará a salir de tu espacio de confort y si entras en esta lógica de la mentalidad constructiva, será complicado retroceder y dejar que dañe tu autoestima”, apunta Palomares. 

4. Organizar nuestro tiempo y planear metas a medio-largo plazo

No dejar pasar los días sin acercarse a lo objetivos de autosuperación, siempre que estos sean realistas y no excesivamente exigentes.“Crea un horario que te permita ir realizando avances hacia los objetivos que te motiven, desde el disfrute y auto cuidado y no desde el rendimiento ”.

5. Rodearse de gente que nos aprecie


El agotamiento emocional suele ir acompañado de apatía y cansancio físico.

Para la psicóloga, el contexto social influye mucho en la autoestima. “De modo que, rodéate de personas capaces de ver las cosas buenas que hay en ti y que te lo hagan saber”.

6. Buscar ayuda profesional

Si se percibe que la calidad de vida se ve desgastada y se necesitan herramientas.

7. Escuchar las necesidades

Es decir, dar espacio a las cosas que nos hacen sentir bien y llevarlas a cabo.

8. Aprender a poner límites

Para Palomares es básico saber “decir ‘no’ cuando sea necesario, desde la asertividad”.

9. Fomentar la autonomía

Toma tus propias decisiones sin consultar siempre, aprendiendo a disfrutar de los momentos a solas”, concluye.



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