Recaudo de la CSS no da para pagar $2,087 millones a jubilados


Las advertencias de la Junta Técnica Actuarial respecto a la crisis del subsistema exclusivamente de beneficio definido de pensiones no son ni lejanas ni infundadas.

Un reciente informe de la dirección de Finanzas de la Caja de Seguro Social (CSS) muestra que el comportamiento de la recaudación en cuotas obrero patronal no da más opciones que seguir erosionando las pocas reservas que quedan.

Entre enero y julio de 2022 se pagaron $1,303 millones en el programa Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) y al finalizar el año se tendrá que asumir un total de gastos por $2,087 millones. Pero apenas se estiman $1,053 millones en las recaudaciones de la cuota obrero patronal hasta diciembre. El dinero que hace falta se sacará de las reservas y el fideicomiso a favor del programa.

Como la CSS no generaba los estados financieros de forma oportuna, se han estado utilizando las reservas internas que generó el programa en el pasado para tapar la falta de ingresos, mientras se ejecuta el traspaso del fideicomiso.

El sistema definido de IVM recauda solo $711 millones

Durante los primeros siete meses de este año, la Caja de Seguro Social (CSS) ha desembolsado $1,303 millones para el pago de las pensiones en el programa Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), pero las recaudaciones en concepto de cuota obrero patronal apenas podrían cubrir poco más de la mitad de este gasto.

Esto demuestra la débil situación financiera del programa exclusivamente de beneficio definido, que depende mayormente de los aportes que hacen los trabajadores activos que continúan en este sistema.

De acuerdo con un informe de la Dirección Nacional de Finanzas y Administración de la CSS, la situación ha mejorado con respecto a 2020 y 2021, años en los que se sintieron, con fuerza, los efectos del confinamiento y el ralentizado arranque del movimiento económico.

Sin embargo, debido a los problemas estructurales del programa, cualquier mejora coyuntural en las recaudaciones no resuelve el problema de fondo, ya que al tratarse de un sistema cerrado –al que no ingresan los trabajadores más jóvenes– siempre habrá un crecimiento de pensionados y una disminución de los cotizantes.

La administración de la CSS indicó en el informe entregado a la junta directiva el pasado 18 de agosto que se habían recaudado $711 millones de enero a julio de 2022, con lo cual ya se deja ver un déficit de liquidez corriente que se debe financiar con otras partidas, más allá de la cuota obrero patronal.

Como era de esperarse, de acuerdo con la explicación dada por Félix Camargo, director de Finanzas y Administración de la CSS, se tiene previsto el uso de reservas que garantizarán el pago de las pensiones al cierre de este año.

La proyección es que este año existirá la responsabilidad de pagar $2,087 millones a los jubilados y pensionados que forman parte del programa.

¿De dónde se sacará el dinero para asumir ese enorme pago?

Cerca de $1,053 millones vendrían de las recaudaciones de la cuota obrero patronal recolectada hasta el mes de diciembre, además de los aportes de plazos fijos e ingresos financieros por $219 millones; y otros $137 millones provenientes de las amortizaciones de valores.

En su reporte, Camargo mencionó que se reportó un excedente de caja de $581 millones en 2021 y esperarían la transferencia de los $517 millones del fideicomiso, como resultado del reconocimiento tardío de los déficits de años previos.

Además, estarían contemplando $108 millones de fondos administrativos para lograr la liquidez que necesitan este año y generar un pequeño “colchón” para 2023.

Si es que se cumplen las proyecciones, después de toda esa operación habrían disponibles $2,615 millones para pagar los $2,087 millones a los pensionados, quedando un excedente de caja de $529 millones.

El problema es que los remiendos de este año son el equivalente a ponerle una curita a la fuga de un enorme tanque en el que se almacena agua, porque a medida que aumentan los gastos y bajan los ingresos se usa el poco ahorro que la institución tiene disponible.

El último informe de la Junta Técnica Actuarial precisa que sus proyecciones y las del Departamento Actuarial de la CSS llegan a una conclusión similar: las reservas del subsistema de IVM y el fideicomiso a su favor se agotarán entre el último trimestre de 2023 y el primer trimestre de 2024, si no se hace nada.

Las reservas se acabarán luego de ser utilizadas para tapar el déficit de los años 2022 y 2023, de acuerdo con las proyecciones actuariales.

En el año 2024, el déficit anual, sin reservas, subirá a $1,101.7 millones y ya para 2025 escalará a $1,301 millones. En 2026, se ubicará en $1,463 millones.

Entre los años 2024 y 2030, el Estado tendría que hacer aportes adicionales por $11,787 millones para financiar los déficit que se generan entre el total de los ingresos y los egresos.

La Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá advirtió que aunque probablemente la crisis del IVM no se resolverá antes de que acabe el periodo del presidente Laurentino Cortizo, ello no puede ser excusa para “quedarnos de brazos cruzados, porque el tiempo ya no alcanza”.

“Si no empezamos a actuar, los jubilados llegarán al cajero automático y se encontrarán con la sorpresa de no haber recibido su correspondiente mensualidad”, insistió el gremio.



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