Quinta ola de Covid-19 en Panamá


Ya hemos pasado 4 olas o periodos de semanas con gran cantidad de casos nuevos de Covid-19 en Panamá. Dos olas por año, una que inicia en la segunda mitad de mayo logrando su pico a final de junio e inicios de julio y finalizando en agosto y la otra iniciando a final de noviembre y alcanzado su pico en enero para terminar a final de febrero. Independiente de la cantidad de casos en el año 2021, se repitió lo que había pasado el año anterior. Iniciamos en marzo de 2022 nuestro tercer año de pandemia.

Durante la pandemia hemos tenido casi todas las variantes de predominio y preocupación: alfa, beta, gamma, mu, lambda, delta y ómicron. La variante delta causó muchos casos y muertes en el mundo, en Panamá fue muy diferente y posiblemente porque ingreso en el momento que descendía una ola (tercera ola, agosto 2021). Ómicrón llega al país en diciembre de 2021, estábamos en ascenso de la cuarta ola y desplazó a delta y generó la ola de más casos nuevos en Panamá, por ahora.

Existen explicaciones para justificar la aparición de esas olas en los mismos periodos en dos años seguido.

Primero: Al ser una enfermedad respiratoria, guarda más relación y aparición con las estaciones (temperatura, vientos, humedad); es decir son infecciones estacionales como lo son otros resfriados y sabemos que a mitad de año y final de año son comunes las infecciones respiratorias en Panamá, guardando relación con inicio y finalización de lluvias. Segundo: Panamá es un país con pocos habitantes y con poca superficie terrestre y muchas personas viajan de un lugar a otro en un día o cortos periodos de tiempo, lo cual hace más rápida y fácil la diseminación de enfermedades contagiosas respiratorias. Antes del inicio y durante la segunda ola del año hay una gran movilización de gente en el país para fiestas patrias, día de la madre, fiestas de navidad y año nuevo. Tercero: El pico de las olas son cada 6 meses y hay evidencia de reinfección en cerca de 5-15% de la población a los 4-6 meses. Ese hallazgo y con la circulación del virus cada 6 meses, más gente nunca infectada es suficiente para nuevos repuntes de casos, esto fue notorio para la segunda y tercera ola. Cuarto: Se ha demostrado que el efecto protector contra la infección (anticuerpos neutralizantes) de las vacunas disminuye entre los 4-6 meses (algo parecido a la inmunidad natural), lo cual hace posible infectarse luego de ese periodo. Eso se observó con la cuarta ola en nuestro país, donde mucha gente con infección y vacunas previas se infectaron. Quinto: La aparición de una variante muy contagiosa puede disparar el efecto de la ola si llega al inicio o durante el pico de dicha ola y existe gente susceptible. Lo vimos cuando llegó delta (al terminar una ola), no hubo efecto pues había quedado mucha gente infectada/protegida en forma natural y por la vacuna. También lo vimos con ómicron, llegó en el ascenso de la cuarta ola, generó gran cantidad de contagios y desplazó a delta debido a que muchos de los infectados natural y con vacunas tenían más de 4 meses.

En Panamá hemos tenido condiciones que podría alterar la evolución de las olas y no lo han hecho, como lo son eventos masivos: juegos de futbol, manifestaciones contra las reformas electorales, grandes actividades clandestinas, movilización nacional para carnavales, inicio de clases presenciales en todo el país y llegada de nuevas variantes, como lo fue delta.

Todo lo anterior, más la experiencia con los resfriados y existiendo aún la presencia notoria del virus en el país me lleva a la conclusión que a finales de mayo debemos iniciar un repunte de casos y para junio y julio tener la quinta ola, con su pico en julio y descenso en agosto. Ojalá tengamos la cuarta dosis de vacunas disponible y recibida para esa época, además deberíamos retomar para entonces el uso de mascarillas y evitar aglomeraciones. Así nos protegemos de la Covid-19 y esa será la nueva normalidad.

El autor es médico e investigador clínico



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