qué síntomas tiene y cómo superarla


Cuando una persona mide mucho el dinero que gasta enseguida se le suele definir como tacaña o agarrada. Sin embargo, esta actitud llevada al extremo puede desembocar en lo que los expertos denominan crometofobia, o lo que es lo mismo, el miedo irracional a gastar dinero.

Aunque aparece de forma muy infrecuente, la crometofobia puede condicionar gravemente la vida de quienes la sufren, ya que en los casos más extremos estas personas no solo evitan darse caprichos con su dinero – como un viaje o comprarse algo de ropa- sino también gastarlo en las cosas más básicas como la compra de alimentos o pagar las facturas.


Aunque se trata de un concepto que tiene más bien un uso informal, dado que no es un desorden metal reconocido médicamente por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE), si podría integrase dentro de las llamadas “fobias específicas” que la publicación define como: “el miedo o ansiedad marcados y excesivos que ocurren constantemente al exponerse o anticiparse a la exposición a uno o más objetos o situaciones específicas (por ejemplo, proximidad a ciertos animales, vuelo, alturas, espacios cerrados, visión de sangre…) que está fuera de proporción con el peligro real”.

Asimismo, los terapeutas especializados en tratar a este tipo de pacientes aseguran que es un hecho que algunas personas pueden desarrollar este miedo desproporcionado a gastar su dinero y que la angustia que experimentan puede llegar a afectar a numerosas esferas de su vida como las relaciones de pareja, las familiares, las laborales y las sociales.

¿Qué síntomas tiene la crometofobia?

A nivel fisiológico, la persona que padece aversión a gastar dinero puede experimentar diversos síntomas como dificultad para respirar, taquicardias, incremento de la presión arterial, sudoración, náuseas, dolor muscular o diarrea cuando se enfrenta a esta situación.

Desde la perspectiva cognitiva, suele desarrollar creencias negativas o ideas irracionales respecto al dinero y se siente impotente de controlarlos (por ejemplo, tener miedo a que le roben por llevar mucho dinero encima o a usar la tarjeta de crédito). 

Una persona con miedo a gastar dinero puede experimentar ansiedad, depresión, trastornos del sueño y del estado de ánimo. Al evitar cualquier gasto esto les lleva por extensión a aislarse y evitar reuniones sociales y actividades que le gustaban. En los casos más graves se puede caer en una espiral de pensamientos negativos que lleven al abuso de drogas o alcohol e, incluso, al suicidio.

¿Cuáles son las causas?

Los especialistas consideran que esta fobia, como muchas otras, puede tener su origen en un incidente traumático relacionado con el dinero vivido por la persona en el pasado; o el condicionamiento vicario, es decir, que observemos ese miedo en personas cercanas y lo acabemos adquiriendo.

Según describe la prestigiosa Clínica Mayo en su página web, las causas de fobias específicas pueden incluir:


La jardinoterapia es una estupenda disciplina para mejorar el estado de ánimo.

Experiencias negativas. Muchas fobias aparecen como consecuencia de una experiencia negativa o un ataque de pánico relacionado con un objeto o una situación específicos.

Genética y medio ambiente. Puede haber una vinculación entre la fobia específica y la fobia o la ansiedad de los padres de la persona, lo que podría deberse a factores genéticos o a una conducta aprendida.

Función cerebral. Los cambios en la actividad cerebral también pueden desempeñar un rol en el desarrollo de fobias específicas.

¿Tiene tratamiento?

Como con otras fobias, los terapeutas aconsejas tratar la crometofobia con la terapia cognitivo-conductual (TCC). Esto incluiría:

Técnicas de exposición: el paciente debe enfrentarse al estímulo para desarrollar tolerancia a la angustia que provoca gastar dinero.

Técnicas de relajación: con las que el terapeuta ayuda al paciente a poner la mente en blanco, controlar la respiración e imaginar cómo podría responder ante diferentes situaciones que desatan esa fobia.

Técnicas cognitivas: para aprender a gestionar esos pensamientos irracionales.



MÁS INFORMACIÓN