Qué pasa si suben los tipos de interés en España


El pasado mes de julio de 2022, el Consejo de Gobierno tomó la decisión de subir los tipos de interés por primera vez en 11 años. El Banco Central Europeo (BCE) aumentó de nuevo sus tipos de interés en septiembre, convirtiéndose en la mayor subida de la historia del BCE.

La primera, el 21 de julio de 2022, fue de 50 puntos básicos. La segunda, el 8 de septiembre, de 75 puntos básicos, hasta el 1,25%. El objetivo de subir los tipos de interés es frenar la elevada inflación en la eurozona, que en agosto se disparó hasta el 9,1%.

“Se esperan nuevos aumentos en los próximos meses”, anunciaba el BCE. Según detalla el organismo europeo en un comunicado, “cuando los precios de nuestra economía aumentan con demasiada rapidez, esto es, cuando la inflación es demasiado elevada, subir los tipos de interés nos ayuda a que la inflación vuelva a situarse en nuestro objetivo del 2% a medio plazo”.

Por qué suben los tipos de interés

Con este aumento, “el tipo de referencia principal se sitúa en el 1,25% y la facilidad de depósito, en el 0,75%“, explican en el comparador financiero Helpmycash. Este aumento es el segundo en apenas dos meses, y se prevé que todavía podrían volver a subir hasta dos veces más en lo que queda de 2022, concretamente en octubre y en diciembre.

En primer lugar, los tipos de interés “representan el coste de un préstamo”, por lo que cuando solicitas este tipo de producto financiero a una entidad, “primero tienes que acordar un tipo de interés que normalmente es anual”, indican en el BCE. Así, por ejemplo, si el banco te presta 10.000 euros a un tipo de interés anual del 3%, tendrás que devolver el importe de este préstamo y 300 euros al año por los intereses.


Y lo mismo con nuestros ahorros. “Por ejemplo, si depositas 1.000 euros en tu cuenta de ahorro a un tipo anual del 2%, al final del año recibirás 20 euros en intereses”, subraya. La clave radica en que estos tipos de interés que ofrecen los bancos en España a personas particulares o empresas, se modifican en paralelo a los tipos que fija el BCE, además de estar influenciados por la demanda y oferta de crédito.

“Son algo así como ‘el precio del dinero’, es decir, lo que se tiene que pagar por tomar dinero prestado. En Europa, los tipos de interés oficiales los decide el BCE, que es la institución que determina la política monetaria”, añaden desde Helpmycash. Estos tipos son los que cobran a los bancos por los préstamos que solicitan y por el dinero electrónico que depositan.

Los tipos de interés aumentan y, consecuentemente, el precio de los préstamos se incrementa.

Por tanto, si las empresas o personas particulares desean gastar o invertir, pero no pueden obtener créditos, los tipos de interés aumentan y, consecuentemente, el precio de los préstamos se incrementa. En la situación contraria, si los ciudadanos depositan ahorros en un banco, hay liquidez, y los tipos de interés tienden a ser bajos.

Cómo nos afectará esta subida

En este sentido, y dado el contexto actual, si la inflación es muy elevada porque “la demanda supera la cantidad de bienes y servicios disponibles”, el BCE puede subir los tipos de interés “para que el crédito sea más caro”. Como consecuencia, “la economía se enfriará, las expectativas de inflación se moderarán y se reducirá”, especifican en el BCE.

Entonces, ¿cómo podría afectar esto a España? “La subida de tipos de interés va a tener un efecto directo en el bolsillo de los consumidores, principalmente de los que tienen deudas”. La causa principal es que, si los tipos suben, “endeudarse sale más caro” y “devolver el dinero que se haya tomado prestado en el pasado también cuesta más si las deudas tienen un interés variable”, señalan los expertos de Helpmycash al respecto.

“Va a tener un impacto directo en las personas que quieran comprar una vivienda”.

Aquellas personas que tengan una hipoteca a tipo variable serán las principales afectadas por esta subida, ya que las cuotas mensuales aumentarán. “El nuevo rumbo de la política monetaria europea también va a tener un impacto directo en las personas que quieran comprar una vivienda, puesto que, por un lado, les va a costar más conseguir una hipoteca y, por el otro, les va a salir más cara”, añaden.


La vicepresidenta primera, Nadia Calviño, durante la Comisión Mixta para la Unión Europea este jueves.

Por otro lado, también pueden verse perjudicadas las personas que quieran vender su vivienda. “Si las hipotecas son más caras y más difíciles de conseguir, la demanda se reducirá y esto podría provocar una caída en los precios de las viviendas en venta, además de que se tardará más en vender los inmuebles”. 

¿Influirá en los préstamos personales?

La contratación de un préstamo personal también va a ser más cara por el aumento de los tipos. Aunque, eso sí, el impacto será menor que en las hipotecas. “Lo más probable es que el interés de los créditos suba poco a poco y en menor medida”, añaden los expertos del comparador. Los préstamos para el consumo, como por ejemplo la compra de un coche, suelen ser fijos, por lo que no debería afectar a los consumidores. No obstante, los especialistas recomiendan a los consumidores consultar el contrato para comprobar las condiciones.

Los ahorradores, esto es, los clientes que dispongan de ahorros en depósitos o fondos, serán los grandes beneficiados de las subidas de los tipos de interés. Este tipo de aumentos se pueden traducir en “una mejora, paulatina y gradual, de la rentabilidad de los productos de ahorro”, destacan en Helpmycash.



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