Qué hay de historia real en la película ‘La monja’


Fotogramas de la película ‘La monja’.
WB

Ha supuesto uno de los mejores estrenos este 2018. La monja no ha conseguido grandes críticas y apenas alcanza el 6 sobre 10 en webs especializadas como IMDb, pero lo cierto es que este tipo de tramas siempre consiguen atraer a miles de personas a las salas.

Al igual que el resto de películas de la saga Expediente Warren, La monja también asegura basarse en hechos reales. Sin embargo, una vez vista la cinta en el cine cuesta creer que sea así. ¿Hay en realidad algo de real en esta película?

La trama transcurre en el Monasterio de Cârţa, un antiguo enclave cisterciense existente en Rumanía. Levantado en la región Ţara Fagarasului en el sur de Transilvania, en Rumanía, fue fundado en 1198 por los monjes de la abadía Igriş, que se disolvió en 1494 y en la actualidad es una iglesia Luterana Evangélica que pertenece a la comunidad local de Saxon. Del edificio original, en la actualidad solo siguen en pie la iglesia y parte de la fachada.

Las escenas que aparecen en la película son recreaciones hechas por ordenador y en plató ya que en Rumanía es ilegal rodar en el interior de iglesias. En la película, el monasterio está custodiado por un pequeño grupo de monjas de clausura que tratan de luchar contra el demonio Valak tras la II Guerra Mundial, algo que es ficción.

En cuanto a lo sobrenatural, el protagonista es Valak, uno de los demonios más poderosos según la mitología y los libros especializados en magia e invocación de espíritus malignos (los grimorios). Puede adoptar diferentes formas y la primera vez que se le menciona es en el La llave menor de Salomón (The Lesser Key of Solomon) en el siglo XVII, uno de los más populares libros sobre demonología católica, donde se le menciona como Valac, Volac, Valax, etc.

Además de tratarse de uno de los demonios más poderosos y con más legiones bajo su mando, Valak tiene capacidad para controlar a serpientes y, aunque no es lo más habitual, suele profanar cuerpos sagrados de la iglesia, casi siempre curas o monjas. La mitología lo presenta como “un niño con alas de ángel, cabalgando un dragón de dos cabezas cuya labor es dar respuestas sobre tesoros ocultos, y localizar a las serpientes”. Es por esto que en la película también adopta la forma de un niño y también se da importancia a las serpientes.

Ninguno de los personajes protagonistas están basados en personas reales. Por lo tanto, el padre Burke (Demián Bichir) y la hermana Irene (Taissa Farmiga) no son más que parte de la ficción. En cuanto a Lorraine Warren, según ésta, el espíritu la atormentó en la vida real durante el caso Enfield, pero no exactamente con el aspecto de monja que se muestra en las películas de Expediente Warren, sino como una especie de torbellino con capucha, según se explica en Esquire.



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