¿Qué carnes y pescados están de temporada en mayo?


Además de comer saludable para mantenernos sanos, también es recomendable comer sostenible para mantener la salud del planeta. Para conseguirlo, una de las cosas que podemos hacer es consumir frutas y verduras de temporada, y también carnes y pescados. Los animales, sobre todo los pescados y mariscos, tienen unos ciclos vitales que debemos que respetar si queremos conservar las especies y evitar así la sobrepesca y la caza ilegal.

Pescados y mariscos

Con los pescados criados en cautividad, tendremos muchas más opciones, pero si nos gusta el pescado que proviene del mar, lo mejor es comprar solo unas determinadas especies cada época del año, como recomienda Green Peace en su calendario de Pescado de temporada. Durante el mes de mayo, estos son los pescados que nos recomienda buscar en la pescadería.

Anchoa: Si compramos anchoas del otro lado del charco, como Argentina, Perú o Chile, tendremos todo el año, pero si optamos por las de proximidad, las del cantábrico, solo dispondremos de ellas de febrero a junio. Cinco meses para disfrutas de tu delicioso sabor y de todas los nutrientes que nos aportan, como Omega 3, proteínas de alto valor biológico o vitaminas B, A y D.

Atún rojo: También está disponible hasta junio es delicioso atún rojo del Mediterráneo, un pescado rico en Omega 3, que nos ayuda a proteger el corazón, y vitaminas de los grupos B y E, ideales para proteger la piel, las mucosas y ayudan al funcionamiento del sistema nervioso.

Besugo: El besugo es un pescado con poca grasa, pero la que contiene es mu saludable pues gran parte de ella es el valioso omega 3. Además, contiene nutrientes esenciales que nos ayudan a evitar la anemia (hierro), cuidar los huesos (fósforo) y eliminar líquido (potasio). Solo está contraindicado en personas con niveles elevados de ácido úrico, pues contiene purinas.

Bonito del norte: Considerado uno de los pescados más sabrosos, el bonito del norte es además un pez muy versátil. Entre sus propiedades nutricionales destacan su gran contenido en proteínas de alto valor biológico, en omega 3 y en vitaminas A -un gran antioxidante- y D, ideal para proteger huesos y dientes y para mantener sano el sistema inmune.

Caballa: En lata no está nada mal, pero para aprovechar toda su frescura y potencial es mejor consumirlo cuando está en su mejor momento. Además de su gran riqueza nutricional -como las vitaminas D, E y B) y minerales como el magnesio, hierro, potasio y selenio, que nos ayudan a cuidar el sistema inmune, disfrutaremos de su exquisito sabor.

Cabracho: El cabracho, también conocido como escorpena, kabrarroka o rascacio es un pescado cuyo llamativo color rojo esconde un delicioso y ligero sabor, además de vitamina B12 (indispensable para el buen funcionamiento del sistema nervioso), fósforo y potasio. La única pega es que tiene muchísimas espinas, y que las que tiene por fuera son venenosas incluso cuando el pez está muerto, así que hay que andarse con cuidado.


Mejillón: El humilde mejillón es un molusco con infinidad de propiedades que no debemos dejar de incluir en nuestra dieta. Es muy ligero, por lo que podemos incluirlo en cualquier dieta, y es uno de los alimentos más ricos en hierro, por lo que su consumo ayuda a prevenir la anemia. También es muy rico en vitaminas C y B, y minerales como fósforo, magnesio, selenio y zinc, que contribuyen a cuidar dientes, piel y el sistema inmune.

Merluza: Gracias a su sabor neutro, es uno de los pescados favoritos de los niños y uno de los más versátiles. Muy rico en proteínas y casi sin grasa, la merluza es también rico en vitaminas del grupo B (que contribuyen al buen funcionamiento de los nervios), fósforo y selenio.

Navaja: Este exquisito molusco tiene enormes propiedades para la salud, pues es rico en omega 3, hierro, calcio, fósforo, omega 3 y yodo, entre otros. Su único pero es que no debes abusar de él si tienes problemas renales.

Pargo: La palometa es destaca sobre todo por su contenido en omega 3, un aceite esencial que cuida del corazón y favorece el buen funcionamiento de cerebro. También es muy rico en vitaminas del grupo B -como la B12-, la A, que cuida de la piel y las mucosas, y la D, que ayuda a la absorción del calcio y a las defensas.

Pez de San Pedro: Conocido por varios nombres, como Sanmartiño, Martiño o Gallopedro, este pescado blanco y semigraso es muy rico en vitamina B6, que ayuda a la formación de los glóbulos rojos; B9, que favorece el buen funcionamiento del sistema nervioso, y minerales tales como el fósforo, magnesio, potasio y yodo.

Pulpo: Para que esté en su punto, hay que saberlo preparar, pero cuando lo conseguimos, además de un pescado delicioso y cremosos, disfrutaremos de un alimento de lo más sano muy rico en proteínas de ato valor biológico, hierro, calcio y potasio. Además´, como no contiene purinas, está muy recomendando también en caso de tener el ácido úrico o el colesterol elevados.

Rape blanco: Aunque a primera vista dé un poco de miedo, su escasa belleza exterior no debe frenarnos a la hora de introducir el rape en nuestra cocina, pues nos perderíamos su escaso contenido en grasas, sus proteínas de alto valor biológico y nutrientes esenciales como fósforo, vitaminas del grupo B y su gran digestibilidad, propiedades que lo convierten en un pescado apto para todo el mundo.

Salmonete: Cada vez más apreciado, el salmonete es un pescado semigraso rico en omega 3. Además de este apreciado aceite cardiosaludable, aporta gran cantidad de vitaminas del grupo B, así como minerales el hierro, fósforo, magnesio, yodo y potasio.

Sardina: Puede que tengamos que abrir las ventanas de la cocina o poner a tope la campana extractora cada vez que la cocinamos, pero merece la pena por todo lo que nos da a cambio: gran cantidad de omega 3, minerales como fósforo para los huesos, selenio para cuidar las defensas, yodo para la tiroides, hierro para la anemia, vitaminas del grupo B, E, D…

Sargo: El sargo es un pescado semigraso con un poco de colesterol, por lo que las personas que lo tengan elevado deberán tomarlo con moderación. Aun así, tiene muchas otras propiedades beneficiosas, como un alto contenido en vitaminas del complejo B, que favorecen el buen funcionamiento del sistema nervioso, y selenio, que potencia el sistema inmune y combate el envejecimiento celular.

Carne

Como ya está cerrada la temporada de caza en muchas comunidades, las carnes de este tipo escasean. Por eso, más allá de las carnes que podemos adquirir durante todo el año debido a que se crían en granjas (pollo, cerdo, vaca, conejo…), hay pocas carnes de temporada. Podríamos destacar la carne de corzo, que como apunta la web Todo Carne, sí está de temporada durante mayo. La carne de este animal es muy apreciada debido a que su sabor es exquisito suave y es muy digestiva. Como toda carne roja y de caza, hay que tomarla con moderación. 



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