Programas de la CSS, acechados por el déficit


Por primera vez, en el último quinquenio, en 2020 el programa de Riesgos Profesionales que administra la Caja de Seguro Social (CSS) cerró con déficit.

El deterioro llega por la caída en los pagos de la cuota obrero patronal, a raíz de la parálisis de la economía, sumándose este programa al sangrado que experimenta el subsistema exclusivamente de beneficio definido de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) y el programa de Enfermedad y Maternidad.

El colapso del empleo formal privado fue directamente responsable de la reducción del 40% en los ingresos de la Caja del Seguro Social (CSS) en el 2020, así como la contracción del consumo, que se estima en $600 millones mensuales. Esto agravó la endeble situación financiera de la entidad que administra las pensiones públicas.

En el caso del programa de Riesgos Profesionales, el déficit fue de $43.3 millones, con gastos por $272 millones, mientras que los ingresos fueron por $229 millones.

Se consideran riesgos profesionales los accidentes y las enfermedades a los que están expuestos los trabajadores a causa de las labores que ejecutan por cuenta de un patrono.

Con el programa se cubren incapacidades temporales o permanentes de los trabajadores, pensiones a los sobrevivientes de un cotizante que haya fallecido y auxilio financiero para los funerales.

Dídimo Barrios, director ejecutivo nacional de Prestaciones Económicas de la entidad, confirmó el déficit, agregando en el diálogo por la CSS que se trata de información aún preliminar, entendiendo que se consideran como cifras oficiales cuando estas son validadas en los estados financieros de la institución.

La lectura superficial de los funcionarios de la CSS es que este programa no tiene problemas financieros, porque asocian la baja de ingresos del año pasado al hecho de que la mayoría de las actividades comerciales estuvieron cerradas como medida de contención de la Covid-19.

Sin embargo, el tiempo ha demostrado que tener una economía prácticamente parada en 2020 tendrá un impacto a largo plazo, lo que redunda de forma directa en los ingresos de la CSS, que mayormente provienen de la cuota que pagan empresas y trabajadores.

Algunos de los representantes sentados en la mesa de Prestaciones Económicas del diálogo por la CSS ven con preocupación el reporte del déficit, en especial por la crisis laboral que enfrenta el país.

De los 873 mil 930 trabajadores asalariados en el sector privado que había a agosto 2019, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censo (Inec), 327 mil 340 perdió su empleo, 262 mil 381 lo mantuvieron y 284 mil 209 fueron suspendidos temporalmente, como parte de las medidas laborales que se implementaron en medio del cierre de actividades.

De la totalidad de contratos suspendidos, todavía hay 104 mil 624 trabajadores en esta condición.

Por otro lado, antes de la pandemia (2009-2019), 52% de todos los nuevos empleos generados en Panamá eran informales.

Es conocido que la mayoría de los informales no cotiza en la CSS, por lo que a medida que esta situación laboral se incrementa, como se prevé al cierre de 2021, menos posibilidades habrá para que la entidad experimente el ingreso de más cotizantes.

Estadísticas

Un dato revelador, según información compartida por el subdirector de la CSS, Francisco Bustamante, en el diálogo nacional, es que los mayores riesgos profesionales reportados provienen precisamente de la entidad de salud, cuando dentro de las actividades de alto y máximo riesgo están clasificadas la pesca, fábricas e industrias, servicios portuarios, extracciones de madera, minería y agencias de seguridad.

Se trata, en su mayoría, de accidentes entre personal administrativo, dijo Bustamante en una de sus pasadas ponencias frente a los representantes del diálogo.

Liberato Montenegro, director Nacional de Riesgos Profesionales y Salud Ocupacional de la CSS, dijo que estos registros se explican porque los trabajadores de la entidad conocen más sobre salud ocupacional y el proceso de notificación y es la empresa más grande del país.

De hecho, la planilla de la CSS es enorme, con 35 mil 946 trabajadores, de los cuales 45% son administrativos.

Se trata, según Montenegro, “de accidentes saliendo de la puerta de tu casa a tu trabajo y viceversa, que son investigados por un inspector de riesgo”.

Desde 2015 hasta 2019, se habían registrado 2 mil 127 accidentes laborales en la CSS, los cuales sobrepasan con creces los presentados en actividades como la agricultura, el comercio y la construcción.

La información ha sido compartida a lo largo de los últimos meses, desde que en febrero se instaló la mesa plenaria del diálogo nacional por la CSS, con el plan de que a finales de septiembre se hayan discutido las propuestas que luego se propondrán ante el Ejecutivo, que a su vez las enviará a la Asamblea Nacional, para así reformar la Ley 51 de 2005.

Sin embargo, este plazo parece inalcanzable, porque ya inició septiembre y aún se discute información como los déficit de los programas, que son la materia prima para la búsqueda y presentación de las propuestas de los sectores sentados en la mesa del diálogo.

En el tema de los riesgos profesionales, la mesa de trabajo de Prestaciones Económicas ha planteado la necesidad de mejorar las coberturas por accidentes laborales, algo que estaría conectado con la búsqueda de mayores ingresos, la inclusión de los informales y la reestructuración del IVM.



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