Primera expedición científica a la inexplorada cordillera de Coiba


El año pasado, Panamá amplió el área marina protegida de la Cordillera de Coiba de 17 mil a casi 68 mil kilómetros cuadrados. Este 27 de abril, una expedición científica internacional conformada por investigadores y estudiantes del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI), MigraMar, la Universidad Marítima Internacional de Panamá (UMIP), la Universidad de Costa Rica y el Ministerio de Ambiente zarpó en la primera misión de exploración de los montes submarinos de esta reserva marina.

Los científicos realizarán inmersiones diarias de hasta 450 metros de profundidad, usando un submarino tripulado, y desplegarán cámaras de video sumergibles con carnada (BRUVs) varias veces al día para documentar la importante biodiversidad que habita en los montes submarinos de la Cordillera de Coiba, ubicada unos 100 kilómetros al sur del Parque Nacional Coiba, que es Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco. Los resultados de esta expedición permitirán enfocar mejor los esfuerzos destinados al manejo del área marina protegida.

Se utilizarán submarinos tripulados para explorar los primeros 4 montes submarinos de la Cordillera de Coiba, ubicada unos 100 kilómetros al sur del Parque Nacional Coiba.
Cortesía/Undersea Hunter Group, Héctor Guzmán (Jeff Rotman/)

Con la ampliación del área marina protegida de la Cordillera de Coiba, Panamá cumplió con su compromiso de proteger el 30% de sus océanos para 2030, una iniciativa del Marco Mundial de la Diversidad Biológica. Esta acción también mejora la conectividad del Corredor Marino del Pacífico Este Tropical y fortalece la conservación y el uso sostenible de las aguas protegidas entre isla de Coco en Costa Rica, islas Galápagos en Ecuador, islas Malpelo y Gorgona en Colombia e isla Coiba en Panamá. Sin embargo, los montes submarinos de la Cordillera de Coiba son un área inexplorada.

“La cordillera de Coiba es el área marina protegida más grande de la República de Panamá y nunca ha sido explorada”, dijo el biólogo marino del STRI y miembro de MigraMar Héctor Guzmán, quien diseñó su ampliación y plan de manejo junto a un equipo multidisciplinario. “El objetivo de la expedición es de exploración, descubrimiento y aprendizaje, ya que es la primera vez que se llega a esas montañas submarinas”.

Por medio de cámaras de video sumergibles con carnada (BRUVs), se podrá documentar la megafauna que habita en la Cordillera de Coiba. Cortesía/Candy Real

Por medio de cámaras de video sumergibles con carnada (BRUVs), se podrá documentar la megafauna que habita en la Cordillera de Coiba. Cortesía/Candy Real

“Aplaudo a Héctor Guzmán y a todo el equipo de la expedición por explorar este espacio tan especial en el océano que los humanos nunca antes han explorado”, dijo la Dra. Sylvia Earle, fundadora de Mission Blue. “Conocer es la clave para que algo nos importe, y cuando nos importa algo existe también la motivación para tomar acción y protegerlo. Aplaudo a Panamá por tomar la decisión de proteger formalmente este Hope Spot y superar sus objetivos 30×30 para la protección de los océanos el año pasado. Luego de esta expedición, es posible que veamos aún más protección marina para Panamá en el horizonte”.

La Cordillera de Coiba, al igual que el Parque Nacional Coiba, es considerada un Hope Spot por la Fundación Mission Blue liderada por la reconocida bióloga marina y exploradora estadounidense Sylvia Earle. Hoy en día existen 140 Hope Spots alrededor del mundo: lugares únicos que han sido identificados como críticos para la salud de los océanos. Los Hope Spots además tienen defensores locales designados que Mission Blue apoya con comunicaciones, expediciones y asesoramiento científico. En el caso de Coiba, es Héctor Guzmán.

Área protegida de Coiba. Cortesía/STRI

Área protegida de Coiba. Cortesía/STRI

STRI y el Gobierno de Panamá reafirmaron su compromiso con las ciencias marinas durante la conferencia Our Ocean 2022 en Palaú, con miras a la conferencia Our Ocean 2023 en Panamá. Este compromiso se cimenta en una estrategia para producir los conocimientos necesarios para salvaguardar los océanos y apoyar a las personas que dependen de ellos, con un enfoque en comprender y proteger la biodiversidad y en generar la evidencia que permita a los tomadores de decisiones trazar un camino sostenible hacia el futuro. La expedición a los montes submarinos de la Cordillera de Coiba es solo un ejemplo de las acciones de STRI y MigraMar que apuntan hacia el cumplimiento de estos objetivos.

Esta primera misión de exploración es posible gracias a fondos del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales, Collatos Family Foundation, la familia Hothem, Mission Blue, Re:wild y Fundación Wyss.



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