Por qué si eres ‘runner’ y tienes dolor de espalda se duplican las posibilidades de que tengas lesiones de rodilla


Todo en el cuerpo humano está, de alguna manera, interrelacionado. Por eso, determinadas afecciones en una parte del cuerpo pueden provocar síntomas en otras, o incluso aumentar el riesgo de sufrir otros problemas.

De esta manera, los corredores (‘runners’) que sufren de dolor crónico en la espalda tenían el doble de probabilidad de desarrollar dolor en la rodilla que aquellos que no lo padecían, según ha encontrado un estudio publicado presentado en la convención anual de la Universidad Americana de Medicina Deportiva y del que se ha hecho eco el portal de noticias médicas Medscape.

El doble de probabilidades de sufrir dolor de rodilla

El autor principal del estudio, el Kevin R. Vincent de la Universidad de Florida (Estados Unidos) explica que se había dado cuenta de que muchos pacientes con dolor crónico de espalda presentaban también dolor patelofemoral, pese a que no existía una relación comprobada entre ambos padecimientos.


Así, se embarcó en un análisis transversal de corredores tratados en la clínica de la Universidad, reclutando una cohorte de 478 adultos con una edad media de 35 años y una experiencia media de 10 años. A menudo, no era el dolor de rodilla lo que les había llevado a acudir a la clínica, aunque sí estaba presente.

A estas personas se les elaboraron historias médicas completas, análisis de movimiento y mediciones cinéticas en cinta de correr.

En base a esto, Vincent dividió a los pacientes en cuatro grupos: uno con dolor de espalda, otro con dolor de rodilla, uno con ambos y otro sin ninguno, que sirvió como control. Lo que observó es que aquellos con dolor de espalda previo tenían el doble de riesgo de acudir a consulta por dolor en la rodilla.

Correr más tiesos

Con esta metodología, encontró una serie de rasgos biomecánicos comunes en los corredores con dolor en la baja espalda que desarrollaron también dolor en la rodilla: “tendían a correr más tiesos”. Y es que, teoriza, los corredores con dolor de espalda crónico tendían a adaptar su propia biomecánica para minimizar el dolor, lo que cambiaba significativamente el movimiento en las piernas.


Una persona sintiendo un dolor lumbar.

Heather Vincent, coautora del estudio y esposa de Kevin R. Vincent, reconoce que el estudio tiene ciertas limitaciones, en parte debidas a su naturaleza transversal y a limitarse a medir un momento determinado en el tiempo.

Precisamente, defiende que sería interesante realizar un seguimiento de la evolución del dolor, a fin de solidificar la evidencia sobre los mecanismos que conectan los dos dolores.

En cualquier caso, lo que se desprende de estos resultados es que los corredores con dolor de espalda crónico tendían a golpear el suelo con más fuerza y con más estrés en la columna, creando un ‘aterrizaje’ más tenso. Esto, opinan, podría solucionarse con intervenciones como el fortalecimiento del ‘core’ (músculos abdominales) y la sujección abdominal, así como con fortalecimiento del tren inferior.

Referencias

Splete, H. Chronic Back Pain Could Be Behind Runners’ Knee Problems. Medscape, (2022) 



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