Paul Manafort mintió al fiscal de la trama rusa sobre contactar al Gobierno de Trump


Paul Manafort, ex jefe de la campaña presidencial de Donald Trump ha dicho múltiples mentiras a la oficina del abogado especial, Robert Mueller, desde que aceptó participar en la investigación sobre la injerencia rusa en las elecciones de 2016. Según documentos judiciales presentados este viernes, Manafort mintió al decir que no había tenido contacto con funcionarios de la administración Trump, desde que comenzó a cooperar, reportó la cadena NBC.

Manafort afirmó a los investigadores que asisten a Mueller que sólo habló con ciertas personas antes o después de que hubieran trabajado para la administración Trump, comunicó la oficina del abogado especial en un memorando.

“La evidencia demuestra que Manafort mintió acerca de sus contactos”, decía la nota.

Los documentos judiciales se refieren a un intercambio de texto del 26 de mayo en el que Manafort autorizó a una persona no identificada a hablar con un funcionario de la administración en nombre suyo. La oficina de Mueller también reveló que según un colega de Manafort, éste había estado en contacto con un alto funcionario de la administración durante febrero de 2018.

El memorando planteó que Manafort tuvo 12 reuniones con el FBI y el equipo de Mueller. Las declaraciones falsas de Manafort “no eran casos de meras fallas de memoria”, según el expediente judicial.

“Si el acusado sostiene que el gobierno no ha actuado de buena fe, el gobierno está disponible para probar las declaraciones falsas en una audiencia”, dice la nota, que no ofrece una recomendación de sentencia.

Se esperaba que Mueller cayera con fuerza sobre el ciudadano de 69 años, luego de ser acusado de romper un acuerdo de culpabilidad por mentir al FBI y a la oficina del abogado especial.

El equipo de Mueller dijo que Manafort cometió “delitos federales” al mentir sobre una “variedad de temas”, en violación de su acuerdo de cooperar completamente con la investigación.

Los abogados de Manafort discreparon, aduciendo que la información proporcionada a los investigadores federales era veraz y cumplía con los términos del acuerdo.

Con el acuerdo destrozado, la oficina de Mueller no tenía la obligación de informar al tribunal sobre cualquier cooperación útil que pudiera haber brindado Manafort, lo que podría haber disminuido su sentencia.

La reputación de Manafort, un agente del Partido Republicano desde hace mucho tiempo, conocido por sus trajes elegantes y profundos vínculos con Rusia, sufrió una caída abrupta el año pasado.

En agosto, un jurado de un tribunal federal de Virginia lo declaró culpable de ocho cargos relacionados principalmente con fraude bancario y fiscal en lo que fue la primera prueba pública de la investigación del abogado especial. El jurado no lo culpó de otros 10 cargos, pero el resultado de todos modos tuvo graves consecuencias para Manafort, quien enfrentaba al menos siete años de prisión por ocho cargos en su contra.

Los fiscales acusaron a Manafort de ocultar al fisco millones de dólares en cuentas en el extranjero, que gastó en una vida de lujo, con grandes autos, chaquetas de piel de 15.000 dólares, al tiempo que mentía a los bancos para conseguir más dinero.

Luego, en septiembre, Manafort acordó cooperar con la oficina del abogado especial como parte de un acuerdo de culpabilidad para evitar un segundo juicio por cargos de fraude financiero en la capital.

Manafort se declaró culpable de conspiración contra el país por lavado de dinero, no registrar el trabajo de cabildeo extranjero y otros delitos –así como conspiración para obstruir la justicia como parte de un esfuerzo por influir en el testimonio de testigos después de que fue acusado el año pasado—.

Los abogados de Manafort han dicho que su salud se deterioró mientras estuvo encerrado en una cárcel de Virginia. Incluso se presentó a una audiencia en octubre de la corte en una silla de ruedas con un vendaje envuelto alrededor de su pie derecho.

En una entrevista con el diario New York Post la semana pasada, el presidente no descartó perdonar a Manafort, quien se ha mantenido leal a él a pesar de los embates del abogado especial.



MÁS INFORMACIÓN

¿Deseas opinar sobre este artículo?
Facebook