Parestesia, el nuevo efecto secundario de las vacunas contra la covid


Si la pandemia de covid ha sido en buena medida doblegada ha sido en gran medida gracias al empujón que ha supuesto la vacunación de la población. Y es que las vacunas han demostrado ser un método eficaz y seguro, que reduce con mucho el peligro asociado a la infección.

Aún así, las vacunas no están exentas de ciertos riesgos, y a medida que pasa el tiempo los científicos van registrándolos y actualizándolos. Eso sí, hay que repetir que el riesgo derivado de estas reacciones adversas es mucho menor que el que conlleva la enfermedad en sí misma.

Más de 41 millones de personas vacunadas

Así, el último informe de Farmacovigilancia sobre las vacunas frente a la covid-19 publicado por la Agencia Española de medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) da constancia de 75.978 notificaciones de acontecimientos adversos tras la administración de 102.480.101 dosis administradas hasta el pasado 10 de julio. En total, han recibido al menos una dosis 41. 243.255 personas.


Dichas dosis, según el suero, se distribuyen de la siguiente manera: el 65% son de Pfizer, el 23% de Moderna, el 10% de AstraZeneca y el 2% restante de Janssen.

Entre los efectos notificados con más frecuencia se encuentran la fiebre, el dolor en el área de vacunación, la cefalea, los mareos y el dolor en el sistema músculo-esquelético (mialgia y artralgia).

Parestesia e hipostesia, nuevos efectos secundarios

Entre las novedades de este informe está la identificación del tinnitus (sensaciones auditivas sin causa externa), la parestesia (sensación de ardor u hormigueo en la piel sin causa objetiva) e hipostesia (disminución en la intensidad de las sensaciones) como posibles efectos secundarios de los sueros de Moderna (Spikevax) y AstraZeneca (Vaxzevria), y la anafilaxia, la parestesia y la hipostesia en el caso de Nuvaxovid.


Dos ampollas con muestras de una vacuna contra la COVID-19, en una imagen de archivo.

Otra cuestión que se menciona es que la relación entre las alteraciones menstruales y la vacunación con Pfizer y Moderna sigue en estudio, si bien se confirma que la evidencia disponible es insuficiente para relacionar ambas vacunas a la ausencia de periodo (amenorrea).



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