Orbán ganaría las elecciones en Hungría pero sin mayoría para reformar la Constitución, según los sondeos

Viktor Orbán gana y pierde al mismo tiempo en las elecciones en Hungría de este domingo. El primer ministro y su partido Fidesz alcanzaría el 49% de los votos frente al 41% de la coalición opositora, que une hasta a seis partidos, según una encuesta de Median (que no es un sondeo a pie de urna sino un tracking de los días anteriores a las elecciones). De esta forma, perdería la mayoría necesaria para poder reformar la Constitución (133 diputados), que representan los dos tercios del Parlamento y de la que sí ha dispuesto en la recién terminada legislatura.

En el dibujo de este sondeo, la derecha radical de Fidesz obtendría 121 escaños frente a los 77 que podría tener la oposición, encabezada por Peter Marky-Zay y que incluye a formaciones que van desde la izquierda hasta la extrema derecha representada por Jobbik. En cualquier caso, la mayoría de reformas en la dirección que pretende su partido ya las ha terminado de hacer Fidesz, que además gobernó entre 2014 y 2018 sin disponer de ese margen. El sistema electoral húngaro, que reparte 199 escaños, se divide entre un recuento a nivel nacional (93 diputados) y otro por circunscripciones (106 diputados).

La guerra en Ucrania y su posición de equidistancia respecto a Putin no le ha afectado a nivel interno tanto como se podría pensar, pues la sociedad húngara asume ese equilibrio como algo lógico. Para lo que sí le ha valido a Orbán la cercanía con el Kremlin es para que se fracture del todo su relación con Polonia -y la ruptura del grupo de Visegrado-, su principal socio en el marco de la Unión Europea y con quien las relaciones son ahora muy tirantes.

Hungría ha acogido a casi 400.000 ucranianos que huyeron del conflicto bélico y la guerra se ha convertido en un tema de campaña, con la oposición calificando a Orbán de ser un “mini-Putin” por su tendencias autocráticas y subrayando su creciente aislamiento en la UE. Los partidos de la oposición y los observadores electorales de la OSCE han puesto el acento en las dificultades para derrotar a Orbán debido a su control de la mayoría de los medios del país y a contar con más medios financieros que sus contrincantes.

¿Quién es Viktor Orbán?

El programa de Orbán sigue sosteniéndose en sus grandes ejes: anti inmigración, pulso con Bruselas, una economía enfocada hacia sus élites y un rechazo de plano de las minorías y los colectivos que el Gobierno considera una especie de enemigos del régimen. De hecho, el Ejecutivo de Fidesz ha ‘colado’ un referéndum sobre el uso de temática LGTBI en los colegios. Es más, la muy polémica ley anti LGTBI aprobada por el Gobierno de Orbán ha supuesto uno de los últimos choques con Bruselas. En el otro lado, Marky-Zay apuesta por un discurso más moderado, cercano a la UE y apelando a la unión de los ciudadanos en torno a un proyecto común, pero sin una renuncia a la base de una sociedad que es muy conservadora.

Viktor Orbán, un liberal anticomunista que se ha ido escorando cada vez más hacia la derecha radical en los últimos años, se ha convertido en un líder ultraconservador de referencia para ese espectro político en la Unión Europea. Ya fue primer ministro entre 1998 y 2002, y volvió al cargo en 2010 para seguir en él hasta la actualidad. Supone un china en el zapato de la UE y sin ir más lejos el plan húngaro de recuperación sigue bloqueado por la Comisión Europea al no cumplir el Gobierno de Fidesz con el estado de derecho. Para sus contrarios, su modelo está claro: quiere copiar el modelo de Vladimir Putin.

MÁS INFORMACIÓN