ojo con los préstamos, cambio de moneda…


Con la llegada del verano afloran las ganas de disfrutar de unas merecidas vacaciones. Y más en un 2022 en el que, después de dos años de pandemia, parece que por fin podremos empezar a recuperar la normalidad.

Y es que en vacaciones todos tenemos ganas de disfrutar de algún viaje que nos permita desconectar de la rutina; algo que puede llevar a que gastemos más dinero de lo normal: los viajes, el alojamiento, la manutención y mil gastos imprevistos se pueden acabar convirtiendo en un quebradero de cabeza.

Este año, además, la subida de precios generalizada hace que todo sea un poco más difícil. Por eso, es muy habitual que, para costearnos las vacaciones, recurramos a préstamos o servicios de financiación. Este tipo de servicios son una muy buena alternativa siempre y cuando los utilicemos con responsabilidad, para no caer en sobrendeudamiento. Por eso, desde ASNEF, patronal de las entidades financieras especializadas en financiación al consumo, han elaborado un listado de consejos para financiar tus vacaciones de verano de la mejor manera posible:

1) Ajustar el presupuesto a tus posibilidades

Lo primero que debes hacer es valorar tu capacidad de pago y realizar un presupuesto en el que prever todos los gastos que vayas a tener, reservando además una pequeña parte del dinero para gastos imprevistos.


Aquí, por ejemplo, conviene tener en cuenta la coyuntura económica: actualmente, España sufre una alta inflación del 10,2% y no parece que vaya a cambiar la situación a corto plazo. Esto ha provocado un aumento del precio en muchos sectores, especialmente en el transporte (por el precio del combustible) y en la hostelería (por el precio de la electricidad). Teniendo esto en cuenta, es primordial adecuar el presupuesto a tu situación económica y tu capacidad de pago: endeudarte por encima de tus posibilidades puede acabar en un sobrendeudamiento.

2) Escoger bien qué tipo de préstamo quieres

Si vas a dar el paso de contratar un préstamo, debes saber que hay muchos tipos de servicios de financiación. Cada uno tiene sus propias características, por lo que es importante escoger el que más se adecúe a tu situación.

Un ejemplo de esto es el crédito revolving, un tipo de producto diferente al préstamo al consumo tradicional. A diferencia de los préstamos tradicionales, el crédito revolving te proporciona una línea de crédito en la que solo pagas por el dinero que hayas utilizado. Vencido el crédito, éste se renueva de forma automática, salvo que no sea tu deseo. Así, es un producto muy flexible, pero es también importante hacer un uso responsable del mismo, ya que las tasas de interés suelen ser superiores a las de un préstamo tradicional.


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En ese mismo sentido, también debemos tener en cuenta que hay diferentes tipos de entidades a las que podemos acudir, desde bancos y otras entidades reguladas, teniendo la posibilidad de aplazar el pago de la tarjeta de crédito.

3) Fijarse bien en las condiciones del préstamo

Sea cual sea el tipo de préstamo que se haya elegido, es importante informarse exhaustivamente acerca de todas las condiciones del mismo. Hay que ser muy minucioso y conocer todas las características del producto que vas a contratar para asegurarte de que se adapta a tu nivel de capacidad de pago y así pagar el préstamo sin problema ni agobio.

Entre las condiciones que conviene tener muy presente están el TIN (que marca el porcentaje que se pacta como precio del dinero prestado) y el TAE (que engloba comisiones, TIN y otros gastos de la operación). Debido a ello, es importante prestar especial atención al TAE, pues engloba los costes totales de la operación y esto te permitirá comparar ofertas y también hacerte una idea más certera del total a pagar por el dinero solicitado.

También es importante tener claro el plazo de devolución y los intereses de demora a los que tendrás que hacer frente en caso de que te retrases en la devolución de las cuotas. Asimismo, pueden existir comisiones si se cancela o se devuelve un préstamo antes de tiempo, algo que también conviene evaluar.


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Por último, es muy importante revisar las cuotas del préstamo. Aunque una cuota reducida pueda parecer más atractiva, puede provocar que el pago de la deuda se alargue en el tiempo. Por ello, debemos asegurarnos de que el importe de las cuotas permita ir amortizando el pago de la deuda, con el objetivo de devolver el préstamo lo antes posible. Asimismo, recuerda que siempre puedes consultar con tu entidad las condiciones para cancelar anticipadamente el crédito.

Pasajeros con sus maletas en la terminal 4 de Barajas.
Pasajeros con sus maletas en la terminal 4 de Barajas.
EFE

4) Acudir a entidades supervisadas por el Banco de España

En España, hay numerosas entidades que ofrecen servicios de financiación y que están reguladas y supervisadas por el Banco de España. Estas compañías ofrecen mayor seguridad jurídica y ponen a tu disposición un servicio de atención al cliente, por lo que recurrir a ellas es siempre una garantía.

Sin embargo, hay compañías que ofrecen créditos y préstamos y que no están ni reguladas ni supervisadas por el Banco de España. Estas compañías pueden tener condiciones financieras desproporcionadas y una total falta de seguridad jurídica y de transparencia.

5) Cuidado con el cambio de moneda

Este verano ya se podrá viajar con normalidad y se han recuperado los destinos vacacionales en el extranjero, por lo que hay que tener en cuenta que muchos países utilizan una divisa distinta al euro. Por lo tanto, es aconsejable informarse antes de los tipos de cambio frente nuestra moneda y si nuestra tarjeta de crédito cobra comisiones fuera de la Unión Europea. De lo contrario, es posible que te puedas llevar una desagradable sorpresa y gastar mucho más dinero de lo que tenías previsto.


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6) Evaluar la contratación de un seguro de protección de pagos

A la hora de solicitar un crédito o un préstamo, debes saber que siempre existe la posibilidad de contratar un seguro de protección de pagos. Este tipo de seguros cubrirá el pago de las cuotas en el caso de que no puedas hacerte cargo de ellas por una baja laboral, enfermedad, accidente o desempleo. De esta manera, son una herramienta muy útil de protección por si surge algún imprevisto que dificulte la devolución del préstamo.

7) En caso de dudas, consultar con tu entidad

Si has acudido a una entidad regulada y supervisada por el Banco de España, su servicio de atención al cliente estará disponible para resolver cualquier duda que puedas tener, tanto relativa al contrato y a las condiciones del préstamo como relacionada con la disposición del dinero o el cumplimiento de los plazos, entre otras. Por lo tanto, si te surge cualquier duda, siempre podrás acudir a la entidad con la que has contratado el servicio para que te aclare todo lo que necesites.



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