Nuevas reglas de WhatsApp benefician a Telegram y Signal


Unos 25 millones de usuarios se han inscrito en la plataforma de mensajería Telegram en las últimas 72 horas, afirmó el martes su fundador, el ruso Pável Dúrov, como reacción al anuncio de su competidor WhatsApp de que compartirá más datos con su casa matriz, Facebook.

“Durante la primera semana de enero, Telegram superó los 500 millones de usuarios mensuales activos. Tras esto, continuó creciendo: 25 millones más llegaron a Telegram en las últimas 72 horas”, aseguró Dúrov en su canal en la red.

“Se trata de un aumento significativo con respecto al año pasado”, prosiguió, y añadió que Telegram ya había tenido oleadas repentinas de inscripciones durante sus “siete años de experiencia en protección de la vida privada de sus usuarios”, aunque, “esta vez es diferente”.

“La gente ya no intercambia su privacidad por servicios gratuitos. Ya no quiere ser tomada como rehén de los monopolios tecnológicos”, añadió el multimillonario, de 36 años.

El jueves pasado WhatsApp pidió a sus 2 mil millones de suscriptores aceptar nuevas condiciones de uso. Aquellos usuarios que las rechacen no podrán acceder a sus cuentas a partir del 8 de febrero. El grupo busca rentabilizar su plataforma permitiendo a los anunciantes contactar a sus clientes a través de WhatsApp, e inclusive vender sus productos de manera directa, como ya ocurre en India.

Este anuncio también tuvo consecuencias para otra aplicación de mensajería, Signal, que desde la semana pasada está en la lista de las más descargadas en las plataformas Apple Store y Google Play de varios países.

Aunque Dúrov afirma estar a la cabeza en nuevas inscripciones, la agencia alemana de noticias DW informó el martes que unos 810 mil usuarios de todo el mundo instalaron Signal el domingo, casi 18 veces más que los números de descargas del 6 de enero, el día en que WhatsApp actualizó sus condiciones de privacidad, según datos de la empresa de investigación Apptopia, ocupando el primer lugar en las aplicaciones de mensajería privadas.

De acuerdo con DW, Signal no es propiedad de una gran empresa de tecnología. En su lugar, es desarrollado por una fundación sin fines de lucro y se financia con donaciones; las conversaciones están encriptadas de principio a fin, lo que significa que ni siquiera los dueños de Signal pueden monitorearlas. Solo las personas en la conversación pueden verlas. También hay un cliente de escritorio de Signal para Windows, Mac y Linux. Para unirse, todo lo que necesita es un número de teléfono. Es gratis.



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