‘No se deben perder horas o días de clases’: Unicef


Sandie Blanchet, la representante del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef, por sus siglas en inglés) en Panamá, indicó en una entrevista con La Prensa que con el retorno a las clases presenciales Panamá debe realizar ajustes que permitan enfrentar los viejos y nuevos desafíos que enfrenta la educación.

Sostuvo que la pandemia evidenció que el programa educativo y el enfoque curricular actual es un gran desafío, sobre todo porque está sobrecargado en contenidos, fomenta el conocimiento enciclopédico y no el desarrollo de competencias.

Además, abogó para que los alumnos no se pierdan horas o días de clases y se maximice el tiempo en el aula.

‘Es la oportunidad para hacer ajustes en la educación’: Unicef

Panamá cumple esta semana un mes de que los alumnos volvieron a la educación presencial, lo que representa un paso importante para la recuperación del aprendizaje perdido durante estos dos años de clases a distancia o semipresencial por la pandemia.

La representante del Fondo de las Naciones Unidas para la Niñez (Unicef, por sus siglas en inglés) en Panamá, Sandy Blanchet, en una entrevista con La Prensa habla sobre la situación actual de la educación y sus desafíos.

Blanchet, quien tiene más de 25 años de experiencia en Unicef y otras agencias de la Organización de las Naciones Unidas, plantea que a pesar de la vuelta a las aulas, hay muchos retos en cuanto el tiempo efectivo de clases, sobre todo en las áreas rurales. Por lo que Unicef aboga porque no se pierdan horas o días de clases, y se maximice el tiempo de los estudiantes en las aulas, manifestó.

Además, dijo que hay retos como recuperar a los niños y adolescentes que no asisten a las escuelas, quienes tienen menos probabilidades de saber leer, escribir o resolver ejercicios básicos de matemática y no cuentan con la red de protección que proporciona la escuela. Esto los expone a un mayor riesgo de ser víctimas de explotación y sufrir pobreza y privación durante toda su vida.

Blanchet se incorporó como representante de Unicef en Panamá en agosto de 2021. Gabriel Rodríguez

¿Es recomendable seguir brindando educación como antes de la pandemia?

Este momento es la oportunidad para hacer ajustes necesarios para garantizar que cada niño y adolescente, sobre todo los más vulnerables, accedan a la educción. El aprendizaje que hemos obtenido sobre el impacto de la educación en la niñez debe servir como una guía para identificar aquellos elementos necesarios para brindar una educación de calidad a los estudiantes.

Consideremos que hay niños que iniciaron la escuela primaria en pandemia con educación a distancia y conocemos por las Encuestas de Hogares realizadas por Unicef que, para muchas familias en situación de pobreza, la calidad de la educación no fue suficiente. Por ejemplo, 50% de los niños, recibía educación a través de un celular que era muchas veces compartido.

La educación a distancia no reemplaza a la educación presencial. Para el niño que ingresó el primer grado de pandemia, y que va a estar en un aula físicamente luego de dos años, no se puede aplicar el currículo de tercer grado como estaba antes de la pandemia; hay que considerar las necesidades actuales de esos niños que necesitan un periodo de recuperación y aprendizaje acelerado.

Por ejemplo, en premedia, habrá adolescentes en noveno grado que tendrán aprendizaje, inclusive del nivel primario. Aplicar el programa tal cual como estaba antes de la pandemia no es lo recomendado.

¿Cómo se puede llevar con éxito la recuperación y nivelación académica?

Desde Unicef recomendamos que se alcance y retenga a todos los niños en la escuela y evaluar los niveles de aprendizaje; priorizar la enseñanza de los fundamentos; aumentar el aprendizaje de recuperación y el progreso, más allá de lo que se perdió; y desarrollar la salud y el bienestar psicosocial para que cada niño esté listo para aprender.

Además, Unicef, junto con el Ministerio de Educación (Meduca), generamos la guía del retorno de los alumnos a la educación presencial. En esta guía se señala que a partir del inicio de clases se dé un período de adaptación y se debe priorizar la salud mental.

La recuperación del aprendizaje debe centrarse en los aprendizajes fundamentales. Tenemos un enfoque muy valioso desarrollado por el Meduca que son los Derechos Fundamentales de Aprendizaje desarrollado para primaria en 2017 y para preescolar y premedia en 2021.

¿Por dónde se debe empezar a accionar para mejorar la educación?

Sabemos que el programa educativo y el enfoque curricular actual es un gran desafío, sobre todo porque está sobrecargado en contenidos, fomenta el conocimiento enciclopédico y no el desarrollo de competencias, a pesar de que el currículo cuenta con una parte pragmática que habla de contextualización y priorización.

Un elemento clave para el avance en el fortalecimiento de la educación es mejorar las habilidades de enseñanza de los docentes. No limitándose a cursos de verano, sino con procesos de acompañamiento o mentoría de uno o dos años, fomentando círculos de aprendizaje y trabajo colaborativo en el aula, con un rol determinante de parte de supervisores y directores de escuela como líderes pedagógicos.

También debe mejorar la oferta educativa en el preescolar, premedia y media; una de las mayores causas de abandono escolar es la falta de oferta. Las escuelas deben estar más cerca de los estudiantes. Si esto plantea un reto por la distancia, existen fórmulas que permitirían a los estudiantes continuar con sus estudios, en especial a aquellos en situación de vulnerabilidad en zonas rurales e indígenas.

Un cuello de botella que hemos identificado es la transición de la educación premedia a la media; la premedia es más media que pre. Hay que plantear una premedia que sea parte de la educación básica general y permita consolidar ese aprendizaje fundamental e ir apuntando hacia las habilidades transferibles para la vida y el futuro trabajo.

¿Qué rol debe tener la comunidad educativa para recuperar y lograr la nivelación académica?

La comunidad educativa (autoridades, directores, docentes, padres, estudiantes, administrativos) tiene un rol fundamental en este aspecto, y es con su apoyo que se puede ayudar a prevenir la exclusión educativa.

Las estrategias de nivelación ayudan a disminuir el riesgo de abandono escolar. Tenemos que considerar que los contextos en los hogares varían. En algunos casos, los padres tendrán niveles educativos que les permita apoyar el proceso de enseñanza y en otros casos el rol del docente debe ser más determinante.

Desde Unicef impulsamos que se construya en cada escuela una comunidad de cuidado, es decir, que cada director, docente, estudiante, y padres trabajen juntos en prevenir el abandono escolar y garantizar el acceso a educación de calidad. Por ejemplo, si un director o maestro ve que un o una adolescentes está faltando a la escuela y deja de ir, debemos buscarlo activamente para que regrese, entender que está causando eso y ver cómo podemos mitigar ese factor. Si en el aula vemos que un compañero está callado, triste o no está aprendiendo, seamos solidarios. La gran meta es que nadie se quede rezagado en el aula y los estudiantes y los docentes pueden trabajar juntos parar lograr esa meta.

¿Cómo visualiza la participación de Panamá en las próximas evaluaciones internacionales?

Lo que no se mide no se puede mejorar. Las evaluaciones como ERCE o PISA nos ayudan a evaluar, entender lo que funciona, lo que debe mejorarse, y en base a ello, desarrollar políticas en educación.

Es clave que los resultados de estos estudios lleguen de forma oportuna a los tomadores de decisiones para que se puedan trazar estrategias y acciones para avanzar en el mejoramiento de la calidad educativa.

Panamá tiene muy claro cuáles son los retos, también existe gran conocimiento sobre las soluciones, por lo que desde UNICEF abogamos porque se aumente la inversión en la calidad de la educación y en mejorar la oferta educativa para que llegue a todos, sin dejar a ningún niño atrás.

La evaluación de las políticas educativas es un paso importante, pero se requieren acciones conducentes y eso va de la mano con mejorar el perfil del docente, desde su formación inicial a su perfeccionamiento.

Desde Unicef, tenemos un compromiso con la niñez y sus derechos y ponemos a disposición del país todo nuestro conocimiento global en educación para apoyarles en este desafío.

Debemos hacer todo lo que esté en nuestra mano para garantizar el presente y el futuro de la niñez del país, y lograr que tengan una educación de calidad para todos es vital.



MÁS INFORMACIÓN