“No nos engañemos, esto es una guerra entre Estados Unidos y Rusia”

Rafael Dávila Álvarez (Madrid, 1947) es general de división retirado. Fue coronel jefe de la Guardia Real, general jefe de la Brigada de la Legión Rey Alfonso XIII, jefe de Tropas de Canarias y jefe de la Primera Subinspección del Ejército. El también diplomado de Estado Mayor y en Operaciones Especiales atiende a 20minutos para analizar la situación actual en la guerra en Ucrania, la reciente derrota en el frente de Járkov del Ejército ruso, las presiones internas de Putin y las perspectivas de una negociación que termine con un conflicto que esta semana ha superado más de 200 días de batalla. 

En menos de cuatro días Ucrania ha conseguido recuperar decenas de localidades, obligando a Rusia a retirarse del noreste. ¿Se esperaba esta reacción?Si al comienzo de la invasión le preguntas a cualquier Estado Mayor o a cualquier militar sobre cómo iba a quedar el conflicto, nadie hubiera esperado una reacción de este calibre. Pero tiene una explicación. Rusia se metió en un frente cercano a los 3.000 kilómetros, desde Kiev hasta Odesa, y eso no hay ejército en el mundo que lo soporte. A lo largo del tiempo lo ha ido reduciendo. Se ha ido hacia el sur, pero no echemos las campanas al vuelo. Esto es un éxito de Ucrania limitado desde el punto de vista militar y hay que esperar acontecimientos. Militarmente no ha sorprendido, ya que en cualquier frente de ataque, si se afloja la presión, se puede recibir un contraataque. Pero hay que analizar la situación en el mapa, ver lo que ocurre y ser prudente.

Si algo le puede afectar a Putin es un movimiento interno que acabase con su legado

¿Rusia podría declarar la guerra para hacer una movilización general?Podría, pero por el momento no lo veo claro. En la guerra de Ucrania es mejor  callarse y no decir “yo ya lo dije” porque no sabemos qué pasará. No creo que en este momento ningún analista pueda adivinar el mañana. Quizá algún Estado Mayor maneje esa información, pero no lo sabemos. En esta guerra hay un secretismo absoluto. Aquí están haciendo la guerra los militares con poca injerencia de los políticos y en el caso de la colaboración entre Ucrania y Estados Unidos, esto es notable. Biden parece que está dejando hacer a los que saben. No nos engañemos, esto es una guerra entre Estados Unidos y Rusia. Ucrania tiene apoyo de Europa, pero el fundamental es el de Estados Unidos.

¿Se refiere al apoyo de inteligencia y de armamento?Absolutamente. En estos momentos el armamento más moderno que hay para hacer la guerra está en Ucrania.

¿Cómo de importante ha sido ese envío de ese armas para que Ucrania haya conseguido hacer retroceder a Rusia?Es clave. Hay una serie de materiales que han sorprendido incluso al mismo Ejército ruso y han sido fundamentales para lo ocurrido en Járkov; aunque yo ahora miro más al sur. Creo que la clave y la gran victoria sería en Jersón. La estrategia de Rusia va más va más allá y realmente valoro más las consecuencias de esta invasión, que para Europa han sido tremendas y vamos a verlas todavía venir.

¿Ha cambiado Rusia su objetivo militar inicial?El planteamiento inicial de Rusia rodeando Kiev era un movimiento de presión para tener una posición de fuerza y llegar a una negociación. Cuando vio que Ucrania no se rendía y que no había manera de llegar a una negociación, tuvo que modificar su estrategia y centrarse en lo que realmente le interesa, que son las orillas del mar de Azov y del mar Negro. El mar de Azov ya es suya por completo y el enlace con Crimea por tierra lo tiene asegurado. Pese a todo, la estrategia de Rusia va más allá y por ahora no adelantemos quién ha ganado la guerra. Vamos a esperar un poco porque no ha ganado nadie.

Ucrania ha dado una demostración clara y contundente de que están luchando por su defensa, que es la de la libertad

Ucrania está alimentando desde hace días esa narrativa de que puede ganar la guerra. ¿Cree que esto puede suceder?No tenemos datos para saberlo con exactitud. Lo que tenemos son mapas de agencias o que se filtran o de enviados en la zona, pero son muy generales y un militar tiene que analizar desde el punto de vista táctico el despliegue de las unidades, cómo se desarrollan, cómo son los ejes de ataque y unidades que lo apoyan… No sabemos nada del Ejército ucraniano ni tampoco del Ejército ruso. Los números bailan. Puede ganar cualquiera. Tablas no va a haber, lo cual es tremendamente peligroso porque nadie va a ceder. Las guerras ahora no se ganan izando banderas y cantando himnos por la victoria. Estamos ante lo que va a ser la guerra del futuro, con tiras y aflojas, y la nueva guerra va a ser económica.

¿Las sanciones están afectando ya a Rusia?Hay un dato importante y es que Rusia ha reducido en un 20% sus ingresos por gas. Eso es una cantidad enorme de dinero que va a notar, aunque esté abriendo mercados en India y en China. La guerra ahora ya no son solo los misiles.

Imagen del general Rafael Dávila Álvarez.
José González

Han comenzado a oírse voces discordantes en la Duma, como la del líder del partido comunista que pide una movilización total. Además de los más de 80 concejales que han pedido la dimisión de Putin. ¿Cree que esto es algo anecdótico o realmente podría enfrentar problemas internos?Si algo le puede afectar seriamente a Putin es un movimiento interno que acabase con su legado. Y podría darse, aunque actualmente tengo mis dudas. Putin es fuerte y se enfrenta a dos presiones distintas: una menor, por parte de los partidarios del diálogo, y otra más fuerte que le impulsa a ser más violento. Pero hay otra posibilidad que no se está contemplado y es que puede que este sea el momento más propicio para negociar, tras  esta pequeña pero grandiosa victoria para el pueblo ucraniano, que ha dado una demostración clara y contundente de que están luchando por su defensa, que es la de la libertad. Quizás sea el mejor momento para que alguien hiciese ese intento de juntar a todos en la mesa de negociación.

Según una filtración de Reuters, antes de comenzar la guerra Ucrania envió un documento al Kremlin asegurando su neutralidad y su compromiso a no entrar en la OTAN, pero pese a ello se comenzó la invasión. ¿Qué motivaba a Rusia a emprender esta guerra?En la cabeza de Putin está volver a lo que era la Rusia de siempre, con todas las naciones o todas las que formaban lo que era la URSS y que no están en el Pacto de Varsovia. El objetivo táctico era dominar el Donbás y dominar las orillas del mar de Azov y Negro. No se ha movido ni un ápice de su objetivo inicial y de ahí no le van a sacar. Aquí tiene que haber un perdedor y un ganador. Las tablas en la guerra no existen, entonces, ¿quién va a perder? ¿Estados Unidos? ¿Putin?

¿Qué escenario podemos esperar de los próximos meses?No se sabe. El mundo está muy revuelto. Estamos empezando a ver nuevas situaciones bélicas, hemos pasado de Irak a Afganistán y, ahora, Azerbaiyán con Armenia… Como diría Jenofonte, “lo que convendría es que dejemos de pensar únicamente en lo que nos puede pasar y pensemos también por un momento en lo que podemos hacer. De esa manera nos encontraremos mucho más animosos porque saben perfectamente que no es el número ni la fuerza lo que consiguen las victorias a la guerra, sino solo aquellos que con la ayuda de los dioses se lanzan con ánimo resuelto contra los enemigos. La mayoría de las veces, su oponente no logra contenerlos”. Esto es exactamente lo que hay que agradecer y alabar del pueblo de Ucrania. Con el apoyo de Europa y de los Estados Unidos se han lanzado al frente solitos a defender a su nación y la libertad de todos.

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