“No hubo ataques aéreos en el hospital”

“Me llamo Marianna Vishegirskaya y el 6 de marzo llegué al hospital de Mariúpol“. Así comienza el vídeo en el que la influencer ucraniana de 26 años, que se convirtió en la cara más visible de la devastación de la ciudad de Mariúpol el pasado 9 de marzo, niega el ataque al hospital del que fue fotografiada saliendo embarazada y herida.

Su historia se hizo viral después de que fuese una de las supervivientes al bombardeo del hospital de maternidad de la ciudad portuaria. Vishegirskaya fue fotografiada por la agencia AP cuando salía del edificio que acababa de ser atacado, donde murieron al menos tres personas. 

En ese momento, Moscú dijo que era una actriz y fingía con fines propagandísticos. Además, admitieron y justificaron el ataque diciendo que el edificio era una instalación militar ucraniana.

Vishegirskaya dio a luz dos días después, pero otra de las mujeres que fue evacuada del hospital con vida falleció, perdiendo también al bebé. Pero ahora, casi un mes después de los sucedido, la superviviente lo ha negado todo en un vídeo realizado por el bloguero ruso Denis Seleznev y grabado por Kristina Melnikova, que ha sido difundido en cuentas relacionadas con el gobierno ruso  y canales de Telegram.

“No había otro sitio a donde ir”

En este vídeo, donde Vishegirskaya es entrevistada, da una versión completamente diferente sobre lo acontecido ese día, lo que ha hecho saltar las alarmas por este mensaje prorruso y alejado de lo que los testigos presenciales vieron y vivieron, además del testimonio audiovisual de los periodistas.

La mujer asegura que llegó al hospital de Mariúpol el 6 de marzo -3 días antes del ataque-. “No había otro sitio a donde ir, no admitían a nadie”, relata. Después dice diciendo que las embarazadas tuvieron que “salir del único hospital que quedaba” porque los militares estaban llegando “para tomar posiciones, ya que ahí había baterías solares.

“Los maridos de las embarazadas se quedaron en el sótano”, donde montaron una cocina improvisada para cocinar los alimentos que los vecinos les llevaban, según relata la joven. “Los militares no nos ayudaron de ninguna manera”, aclara. “Nos obligaron a darles comida, dijeron que no habían comido en cinco días”, continúa.

Cuando relata el momento de la primera explosión, dice que “todo estaba tranquilo“. “Cuando se escuchó la segunda, salimos del edificio y nos evacuaron del sótano”. 

¿Hubo ataque aéreo?

Es en este momento del vídeo en el que la mujer cuestiona el ataque. “Más tarde empezamos a discutir si realmente fuimos bombardeados“, dice, asegurando que les dijeron que “no hubo ataques aéreos”. “Después, tenían razón, no escuchamos ataques aéreos y ellos tampoco”, relata. “No dijeron que era una bomba”, y asegura que no hubo más explosiones.

Entonces dice que fueron evacuados. “Salí y me dijeron que no necesitaba tratamiento médico, que los cortes no eran muy profundos”, y asegura que en ese momento pidió que no le grabaran a la salida del hospital. En el vídeo que se capturó, la mujer dice que “todo está bien, me siento bien”.

Ahora, en unas stories en su cuenta oficial de Instagram, ha dicho también que creían que esas explosiones las causaron “bombas”, y no un ataque aéreo, como ya confirma en la entrevista en vídeo.

Ucrania asegura que más de 20.000 personas han sido sacadas de la ciudad contra su voluntad hacia territorios rusos, fracasando además los corredores humanitarios que se han intentado abrir para evacuar a los civiles de Mariúpol. la ciudad más castigada por la invasión, donde en torno al 90% de los edificios están destruidos y ya han muerto al menos 5.000 personas.



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