Los aspirantes demócratas se enfrentan en el tercer debate presidencial de cara a 2020


La noche de este jueves 12 de septiembre aspirantes a la presidencia se dieron cita en Houston, Texas, para participar en el tercer debate demócrata.

Se trata de la primera vez que el ex vicepresidente Joe Biden, la senadora por Massachussets Elizabeth Warren y el senador por Vermont Bernie Sanders, los tres punteros según las encuestas, se miden frente a frente.

Además, se dieron cita la senadora por California Kamala Harris; el alcalde de South Bend, Indiana, Pete Buttigieg; el senador de Nueva Jersey Cory Booke; la senadora por Minnesota Amy Klobuchar; el empresario Andrew Yang; el ex secretario de Vivienda de Obama, Julián Castro; y el excongresista de Texas Beto O’Rourke.

La comunidad hispana estuvo en el centro de la atención tanto de los candidatos como de los moderadores del debate esta noche.

“En este país también se habla español. El debate se produce en un momento difícil para los latinos. Este es también nuestro país”, dijo en español el presentador de noticias de Univisión Jorge Ramos, al iniciar el debate.

En su alegato inicial O’Rourke habló del tiroteo de El Paso, Texas, donde un hombre que buscaba atacar hispanos asesinó a 22 personas en una tienda Walmart.

Por otra parte, el empresario Yang hizo una promesa de que su campaña entregaría 1.000 dólares mensuales a 10 familias que hubieran visto el debate, como ejemplo de su propuesta de que todos los estadounidenses reciban un dividendo de esa cantidad por parte del Gobierno, sin ningún requisito.

El primer tema del debate, tal como sucedió en los anteriores fue la salud.

“Pienso eliminar todos los gastos que salen del presupuesto, todos los deducibles, todos los copagos. Nadie en América pagará más de 200 dólares en medicamentos de prescripción porque nos vamos a enfrentar a la avaricia”, dijo el senador Sanders.

La senadora Warren inició su propuesta sobra la salud elogiando los logros de la administración del expresidente Barack Obama.

“Todos tenemos una gran deuda con el presidente Obama, que transformó la atención médica en Estados Unidos y comprometió a este país con la atención médica para cada ser humano y, ahora, la pregunta es ¿Qué podemos hacer para mejorarlo?

Uno de los temas más contenciosos de la noche fue Medicare, el seguro médico para adultos mayores y discapacitados del gobierno federal. Un programa que el senador Sanders ha propuesto que sea “para todos” y reemplazar los seguros privados por un sistema público.

Klobuchar dijo que su aproximación era la de provocar el menor daño y critió el plan de Sanders: “Aunque usted escribió la ley, yo la he leído y en la página ocho de la ley dice que ya no tendremos seguros privados como los conocemos”.

Castro y Biden también se enzarzaron en un debate sobre Medicare. Biden dijo que respaldaba una ampliación opcional de este programa, al cual la gente pudiera “optar automáticamente”. El aspirante de Texas criticó que la gente tuviera que optar y dijo que su propuesta era que fuera automático, luego lo acusó duramente de contradecirse y cuestionó si su memoria le estaba fallando: “¿Estás olvidando lo que dijiste hace dos minutos?”. 

El problema del Racismo

O´Rourke dijo que el racismo en Estados Unidos es endémico, un problema que data desde 1620, cuando el primer esclavo fue traído de África para ser explotado .

Castro felicitó a Rourke por su postura después del tiroteo de El Paso para defender a los latinos.

“Necesitamos expulsar el racismo y creo que podemos lograrlo porque esto no representa lo que la mayoría de los americanos tienen en el corazón”, dijo Castro.

Booker dijo que el problema no había comenzado con un presidente que no estaba dispuesto a expulsar el racismo, sino que era un hecho sistémico: “El problema nos es quién es o no racista, sino quién está haciendo algo sobre el racismo… hoy tenemos más afroamericanos bajo supervisión criminal que todas las personas esclavizadas en 1850”.

“Si yo soy presiente crearé una oficina gubernamental para lidiar con el racismo y la supremacía blanca”, agregó.

 “He propuesto la visión más comprensiva para atacar el problema estructural del racismo, para asegurarnos de que no sólo acabaremos con el problema de la encarcelación masiva de los afroamericanos”, sino también crear la nueva generación que se convertirá en empresarios y los líderes del futuro, dijo Booker.

La reforma del sistema de justicia criminal

Cuando se le preguntó a Harris por qué había cambiado sus posturas para la reforma del sistema de justicia criminal y cuestionó su desempeño como fiscal general en California, en relación con la protección de minorías, hizo una pausa y agradeció la pregunta.

“Mi plan ha sido descrito por activistas como un plan atrevido y completo para acabar con la encarcelación masiva. Mi plan es sobre asegurarme de sacar a los niños y las mujeres de las prisiones, de acabar con la confinación solitaria”, respondió Harris.

Klobuchar defendió su actuación frente a los tiroteos que involucraron a policías y personas de color en Minneapolis. “Había un niño llamado Byron Philips que le dispararon frente a su casa, nadie había hecho nada por él, yo me encargué de que encontráramos al tirador y lo pusiéramos tras las rejas”, dijo.

La violencia de armas y la guerra contra las drogas

 “Hay demasiada gente que está en la cárcel que no debería estar allí”, dijo Biden. Y recordó que mientras estuvo en la Casa Blanca decenas de miles de personas encarceladas fueron liberadas.

Booker destacó que los afroamericanos eran cuatro veces más propensos a ser encarcelados por delitos relacionados con drogas, en comparación con el resto de la población. Y retó a todos los aspirantes presentes a comprometerse a liberar a 17.000 personas que dijo se encuentran encarceladas injustamente.

“Escucha Joe, en vez de decir, ‘no podemos’, debemos decir ‘sí podemos’”, dijo la senadora Harris cuando le preguntaron qué pensaba sobre la posibilidad de atajar la crisis de violencia con armas por medio de órdenes ejecutivas, algo que Biden ha dicho que no es posible debido a las limitaciones constitucionales al poder ejecutivo.

“Hablen con constitucionalistas”, respondió Biden, dando a entender que la medida no podría sobrevivir al escrutinio de las cortes.

Por su parte, O’Rourke prometió que confiscará las armas de guerra, incluidos rifles de asalto y las municiones de alta velocidad “Diablos sí, les vamos a quitar sus AR-15 sus AK-47, ya no no vamos a permitir que usen eso contra nuestros compatriotas americanos”, dijo ante una acalorada ovación del público.

Mientras otros han promovido la idea de comprar las armas de manera voluntaria, el candidato de El Paso dijo que no podía apoyar esa medida, porque se trataba de armas diseñadas para matar en un campo de batalla.

Varios candidatos, incluidos Castro, Biden, Booker, Harris y Klobuchar elogiaron a O’Rourke por la manera en que enfrentó la tragedia en su comunidad de origen: El Paso, Texas.

Pero el senador Booker dijo que no se podía esperar a que la tragedia golpeara personalmente a cada uno para tomar medidas.

Warren apuntó al filibusterismo, una táctica de obstrucción parlamentaria, como la principal razón por la que no se ha aprobado legislación fundamental en temas como el control de armas y dijo que ella empezaría por reformar el Congreso para acabar con esta práctica, algo que el presidente Trump también ha dicho que apoya.

Inmigración

“Esto es racismo y es sencillo”, respondió el alcalde Buttigieg cuando se le preguntó si los simpatizantes de Donald Trump que corean cosas como ‘mándenla de vuelta a su país’ a una congresista estadounidense o ‘construye el muro’ son racistas.

“La única gente que adopta la retórica de odio contra los migrantes son los que no conocen a ninguno”, dijo Buttigieg.

La senadora Warren defendió su propuesta de abolir el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE, inglés), se dijo a favor de buscar un camino a la ciudadanía para los migrantes indocumentados y de expandir el sistema de inmigración legal.

“Un sistema que no sabe distinguir entre una niña de 12 años y un terrorista no nos protege”, dijo Warren.

 Castro y Biden, antiguos miembros de la administración Obama, difirieron en su aproximación al tema.

Biden defendió la política de Obama cuando se le preguntó si estaba a favor de las deportaciones que se habían hecho durante su administración. “Estoy orgulloso de lo que hice con él, pero las cosas han cambiado y estas personas que vienen buscando asilo merecen ser escuchadas”, dijo el antes vicepresidente.

“Mi problema con Biden es que cada vez que pasa algo bueno con Obama él se lo atribuye, pero cuando es algo malo dice que él era el vicepresidente”, dijo el aspirante Castro.

“Yo apoyo a Obama en todo”, le respondió Biden.

O’Rourke dijo que el reto de la inmigración era hacer un sistema en la frontera sur que funcionara como el del límite con Canadá y que incorpore las mejores experiencias de ciudades fronterizas como San Antonio, una de las más diversas, o El Paso, una de las más seguras.

“Conocemos (sic) que si queremos asegurar nuestras comunidades y país necesitamos tratar a las personas con respeto y dignidad”, dijo O’Rourke en español.

 Donald Trump

La senadora Harris inició su participación en el debate de esta noche con un ataque en contra del presidente, Donald Trump.

“La única razón por la que no fue acusado es porque había un memorando en el Departamento de Justicia que decía que un presidente en oficio no puede ser acusado de un delito”, dijo Harris.

Más tarde, mientras debatían los ataques de odio en lugares como El Paso, responsabilizó al presidente por su retórica de odio y división: “Obviamente, no apretó el gatillo, pero ciertamente twitteó la munición”.

Cuando el tercer debate demócrata comenzó en Houston el jueves por la noche, Donald Trump apuntó a varios de los candidatos que subieron al escenario allí, incluidos Warren y Biden.

“Golpeé a Pocahontas demasiado pronto. Pensé que se había ido. Emergió de las cenizas y ahora parece que podría vencer al dormilón de Joe, se está quedando dormido. No tiene idea de qué demonios está haciendo o diciendo”, dijo Trump en comentarios ante los republicanos de la Cámara en su retiro anual en Baltimore el jueves por la noche.

Trump sacó otro apodo favorito para un rival demócrata, llamando al senador Bernie Sanders, “loco Bernie” y se burló de la pronunciación del nombre del aclalde de South Bend, Pete Buttigieg, diciendo repetidamente: ‘Boot-edge-edge’.

El presidente luego mencionó al presidente chino, Xi Jinping. “Oh chico. Es un tipo un poco furioso. Un gran tipo. Se muere por ver… quiere al dormilón de Joe”.

Venezuela

Tras preguntársele si llamaría al mandatario venezolano Nicolás Maduro un dictador, el senador Sanders dijo que él llamaría a que hubiera elecciones democráticas en Venezuela y que fueran los venezolanos quienes decidieran su futuro y su representación política.

Luego añadió ante la mención de su plataforma democrática socialista: “Es extremadamente injusto equiparar el socialismo democrático que represento con lo que sucede en Venezuela”, y se dijo a favor de sistemas políticos y económicos como el de Canadá y los países escandinavos, “eso es el socialismo democrático”.

Mientras, Castro dijo que él si llamaría a Maduro un dictador. Prometió que ofrecería un programa de protección temporal (TPS) para los venezolanos. Y dijo que creía en hacer un Plan Marshal (como el que se hizo para reconstruir Europa después de la Segunda Guerra Mundial) del siglo XXI para los países centroamericanos.

 Momentos finales

Cerca del final del debate, mientras el aspirante Biden iba a responder la pregunta sobre qué hace ante la adversidad y qué significa la perseverancia, un grupo de manifestantes lo interrumpieron. Luego de que los manifestantes fueron retirados, el aspirante habló sobre del accidente en el que murió su primera esposa y la muerte por cáncer de su hijo.

Warren habló sobre su despido en una escuela pública cuando se había esforzado por ser maestra y cómo se reinventó regresando a la universidad.

Sanders dijo que para él la perseverancia significaba haber crecido en un apartamento de renta congelada con muchas carencias económicas. En su vida profesional dijo que había luchado para ser elegido, a pesar de haber enfrentado elecciones en las que sólo obtuvo el 2% siguió adelante.

Buttegieg dijo que como oficial militar y como alcalde en un estado gobernado por el vicepresidente Mike Pence fue difícil para él salir en público como una persona homosexual y, por fin, poder conocer qué era el amor para él.

O’Rourke dijo que la perseverancia la aprendió de su ciudad natal de El Paso, donde el miércoles se reunió con un entrenador que había sido herido a manos del tirador.

Para Klobuchar su fuente de inspiración para seguir adelante fue su padre, un ex alcohólico que logró recuperarse de su adicción buscando y dando ayuda a otras personas como él.

Castro habló de su familia de migrantes mexicanos. Tras estudiar derecho llegó a una firma de abogados donde comenzó a ganar 100.000 dólares anuales en el año 2000. En un momento tuvo un conflicto de interés como abogado para una firma y como representante en el consejo de la ciudad, decidió renunciar a la firma y votar por lo que creía correcto.

 

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