las ciudades que han recuperado los ucranianos y las que aún permanecen en manos de Putin

La retirada del norte de Ucrania que Rusia anunció la semana pasada se ha convertido en una realidad, a pesar del recelo con el que Occidente recibió el anuncio de Vladimir Putin. Los más de cuarenta días de conflicto han desgastado al Ejército del Kremlin, que en ningún caso esperaba una ofensiva así de larga cuando entró a Ucrania, y la imposible tarea de tomar la capital ha llevado a un cambio de estrategia.

Parecía que Rusia quería mostrar su disposición a negociar, aunque los analistas militares de Occidente achacaban el retroceso al interés por mover tropas al Donbás y el fracaso de la toma de la capital. El mandatario ucraniano, Volodímir Zelenski, declaró el 30 de marzo que el repliegue ruso era “consecuencia del trabajo de los defensores ucranianos”, y efectivamente, expertos dentro y fuera de las fronteras de Rusia ven lo acontecido como una derrota del Ejército invasor.


La subestimada capacidad defensiva de Ucrania

Ucrania ha conseguido deshacer todo el avance enemigo al norte del país ante un invasor que cometió un error de cálculo y subestimó a su enemigo. Irpin, Bucha, gostomel, Chernobil, Sumy, Brovary o la mismísima capital han dejado de sufrir los bombardeos. El recorrido de más de 300 kilómetros que el Kremlin defendía para conectar Sumy con Kiev es ahora un camino de vuelta hacia Rusia.


De insoportable tachaba Emmanuel Macron la barbarie de Bucha. El presidente francés hablaba claramente de sancionar el gas y petróleo ruso.

El retroceso no ha servido, sin embargo, para calmar los ánimos entre Rusia y Occidente, porque ha sacado a la luz las imágenes de lo que queda atrás: hombres maniatados y ejecutados en las aceras, edificios reducidos a escombros, más de 400 cadáveres en Bucha, una ciudad de 30.000 habitantes que ha sufrido, en palabras del ministro ucraniano de Asuntos Exteriores “la peor masacre en Europa desde la II Guerra Mundial”.

“La peor masacre en Europa desde la II Guerra Mundial”

Los contraataques ucranianos al noroeste de la capital hicieron de Irpin un punto caliente del conflicto mientras el Ejército ruso batallaba cerca de Brovary (al este) sin lograr entrar en la ciudad.

El repliegue del Ejército ruso en Ucrania.
El repliegue del Ejército ruso en Ucrania.
Henar de Pedro

A finales de marzo el conflicto estaba completamente estancado y El Instituto para el Estudio de la Guerra indicaba que ninguna de las partes tenía la capacidad de cambiar drásticamente la situación alrededor de Kiev. El análisis era cierto, pero le faltaba un matiz. Ninguna de las partes tenía la capacidad de cambiar drásticamente la situación a su favor. Entonces comenzó la retirada de las tropas rusas, que cedieron ante los contrataques de la resistencia kievita. 

“¡Nuestra Irpin ha sido liberada del mal de Moscú! ¡Gloria a Ucrania! ¡Gloria a sus defensores! ¡Memoria eterna a los héroes caídos!”

El martes 29 de marzo las autoridades ucranianas confirmaron que Irpin había sido recuperada. “¡Nuestra Irpin ha sido liberada del mal de Moscú! ¡Gloria a Ucrania! ¡Gloria a sus defensores! ¡Memoria eterna a los héroes caídos!”, expresó Markushin en un vídeo publicado en Telegram, recogido por la agencia UNIAN.

El retroceso ruso se generalizó en los alrededores de Kiev mientras Chernigov permanecía todavía bajo las bombas de Putin.

El uno de marzo las tropas rusas abandonaron Chernóbil.  “Rusia ha transferido por escrito el control de la central a personal ucraniano y ha desplazado dos convoyes de tropas hacia Bielorrusia”, informó el OIEA en un comunicado. El día anterior trascendía una noticia sobre la supuesta evacuación de 300 soldados rusos afectados por la radiación en la región, cosa que el OIEA no pudo confirmar. Junto a Irpin y Chernóbil se fueron liberando el resto de ciudades de la región.


La aparición de Volodimir Zelenski a las 17:18 en las pantallas del Congreso fue recibido con el aplauso unánime de las grandes ocasiones. Fueron 14 minutos los que el presidente ucraniano, que por motivos de seguridad no puede mantener la misma ubicación durante más de media hora, miró al centro de la cámara, pero también al alma de los gobernantes del decimosegundo país al que se dirige por videoconferencia.

Tres días después, la retirada va desde el oeste del Dnieper hasta la ciudad de Sumy, de manera desordenada y dejando atrás un camino minado que dificultará a los ucranianos la recuperación del territorio abandonado. Rusia centra ahora sus ataques en el Donbás y abre fuego sobre Odesa mientras la comunidad internacional presencia conmocionada los resultados de la guerra en el norte del país. 

MÁS INFORMACIÓN