La presión a Colombia de EE. UU. para frenar vuelo de Venezuela – Gobierno – Política


Estados Unidos desplegó una ofensiva diplomática para evitar el primer vuelo Bogotá-Caracas operado por Conviasa y que iba a certificar en el aire el restablecimiento de relaciones entre Venezuela y Colombia, informó El País.

Una acción contra Conviasa en un país distinto o derivada de una coerción ejercida por autoridades a ese país.

Según el medio ibérico, Washington le hizo saber a Bogotá el siguiente mensaje: “Las personas y entidades que ayuden materialmente, patrocinen o brinden apoyo financiero, material o tecnológico, bienes o servicios, en apoyo a Conviasa, pueden exponerse a sanciones. Alentamos al Gobierno de Colombia a negar derechos de aterrizaje”.

El diario dice que la respuesta de Venezuela a la prohibición ha sido desafiante y deja a Colombia en medio de una disputa. Califica, agrega, la medida como coercitiva, unilateral e ilegal.

“Una acción contra Conviasa en un país distinto o derivada de una coerción ejercida por autoridades a ese país (…) contravendría el Derecho Internacional Público”, escribió enérgico el gobierno chavista.

Aun así, el vuelo no se ha llevado a cabo, por lo que Caracas ha dado un paso más. Wingo, una aerolínea panameña que ya contaba con autorización para cubrir esa ruta y vendía billetes a pasajeros desde hace dos semanas, ha contado que el gobierno chavista le ha pedido que suspenda temporalmente su actividad.

“Quedamos a la espera de las decisiones finales que adopten las autoridades para su reinicio”, explicó la empresa en un comunicado. Es decir, Venezuela, por el momento, no va a permitir que ninguna compañía aérea opere entre los dos países. Ha sido su forma de protestar ante la presión de Washington.

La nota recuerda que Conviasa permanece en la lista Clinton, una relación de empresas y personas a las que el Departamento del Tesoro de EE. UU. acusa de lavado de activos. “(La aerolínea) ha sido identificada públicamente como propiedad bloqueada, en la medida en que sea compatible con sus obligaciones legales internacionales y nacionales”, recalcó la diplomacia americana.

Colombia y Venezuela reabrieron este lunes oficialmente su frontera común, que estuvo cerrada durante siete años, con un acto encabezado por el presidente Gustavo Petro y, por el lado venezolano, el gobernador del estado Táchira, Freddy Bernal, y los ministros de Transporte y de Comercio.

Esta es una de las fronteras más vivas de América Latina y por eso avanzamos, porque debe ser una apertura estable, duradera y segura.

“Esta es una de las fronteras más vivas de América Latina y por eso avanzamos, porque debe ser una apertura estable, duradera y segura”, dijo el ministro de Comercio de Colombia, Germán Umaña.

El ministro recuerda que, en el 2008, el comercio bilateral superó los 7.000 millones de dólares, y cayó a la cifra más baja en 2020, a 222 millones de dólares. En 2021 el intercambio comercial cerró en 394 millones de dólares.

Armando Benedetti, embajador de Colombia en Venezuela, afirma que su aspiración es lograr una balanza comercial de 10.000 millones de dólares. Su par, el ahora embajador y antes canciller Félix Plasencia, también se muestra optimista. “No solo vamos a trabajar por la integración, por la solidaridad, sino que unidos podemos contribuir a la paz de la región”, dijo el diplomático.

Sin embargo, estos propósitos tuvieron el primer escollo con la reanudación de los vuelos directos entre los dos países.

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