La matanza de Bucha reabre el debate en el seno de la UE sobre el veto a la compra del gas y el petróleo rusos

La matanza de civiles en Bucha, una ciudad de 35.000 habitantes a pocos kilómetros de Kiev –donde este fin de semana se han encontrado cientos de cadáveres, algunos maniatados y en fosas comunes– ha hecho saltar todas las alarmas de la comunidad internacional, que ya busca consensuar nuevas sanciones contra Rusia, sin descartar el veto al gas y al petróleo ruso, tras la visión de la máxima crueldad rusa en la guerra de Ucrania. 

La constatación de que se han podido producir crímenes de lesa humanidad ha conducido a Occidente a impulsar la demanda de nuevas sanciones a Rusia, así como una investigación por parte de la Corte Penal Internacional del reguero de más de 300 cadáveres descubierto en las calles de Bucha.

Antes, Rusia y Ucrania recurren esta misma semana a Naciones Unidas con sendas peticiones de investigación sobre la matanza en la ciudad próxima a Kiev, aportando dos versiones opuestas. Ucrania califica los hechos de “carnicería” y “genocidio”, Rusia de “atroz provocación de los radicales ucranianos”. 

Ucrania acusa a Rusia de “crímenes de guerra” y “genocidio”

El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, solicitó a última hora del domingo que Occidente imponga el fin de los “crímenes de guerra” rusos tras la masacre de civiles en Bucha con nuevas sanciones. 

“El mundo ya ha visto muchos crímenes de guerra. En diferentes épocas. En diferentes continentes. Pero es hora de hacer todo lo posible para que los crímenes de guerra de los militares rusos sean la última manifestación de tal maldad en la tierra”, ha subrayado Zelenski en su discurso nocturno diario, poco antes de pedir al mundo en los Grammy que no guarde silencio ante la atrocidad.

Además, ha hecho hincapié en que son “asesinos, torturadores, violadores y saqueadores que se llaman a sí mismos el Ejército. Sólo merecen la muerte después de lo que hicieron”, ha recalcado.

La ciudad de Bucha, al norte de Kiev.
Carlos Gámez

“Esto es genocidio”, diría después en directo en una entrevista con el canal CBS.

En este sentido, el presidente ucraniano anunció la creación de un mecanismo especial de justicia en Ucrania para la investigación y el examen judicial de todos los crímenes. “Todos los culpables de tales crímenes serán incluidos en un libro especial de torturadores, serán encontrados y castigados”, dijo. 

Rusia habla de “provocación” de radicales ucranianos

La ciudad de Bucha fue ocupada el 26 de febrero por las tropas rusas. Solo con su repliegue, en una maniobra de reorganización del Ejército ruso, se ha podido acceder a la ciudad, en la que miles de habitantes han padecido de hambruna y temperaturas gélidas, en medio de tiroteos masivos. 

Sin embargo, el Gobierno de Rusia piensa defender en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que todo es fruto de “una provocación” del Ejército ucraniano, y que Kiev intentar “interrumpir” las conversaciones de paz con las denuncias de crímenes de lesa humanidad.


La masacre de Bucha: fosas comunes y cadáveres maniatados

Según el Kremlin, “Jefes de Estado, ministros de Exteriores, figuras públicas y expolíticos” hacen declaraciones sobre Bucha sin saber y “a partir de vídeos de un minuto, incluso de menos, y unas pocas fotografías”. Unos vídeos que muestran un reguero de civiles ejecutados en sus calles.

Sanciones al petróleo y al gas ruso

EE UU, la UE o Reino Unido han condenado en las últimas horas los asesinatos en Bucha y han adelantado que preparan nuevas sanciones duras contra Rusia.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha asegurado este lunes que hay pruebas muy claras que apuntan a crímenes de guerra en Ucrania y ha defendido que se necesitan nuevas sanciones disuasorias.

La ministra alemana de Defensa alemana, Christine Lambrecht, por su parte, ha pedido que la Unión Europea estudie la prohibición de importar gas ruso tras la masacre contra civiles descubierta después de la retirada de las tropas rusas en la ciudad ucraniana de Bucha. 

“Debe haber una reacción. Crímenes así no deben quedar sin respuesta y eso lo debe tener claro también (el presidente ruso, Vladímir) Putin”, dijo la ministra en una entrevista a la televisión pública alemana ARD.  

Agregó que urge a nivel europeo discutir qué respuestas adicionales se pueden dar, también en lo que respecta a las sanciones, y dijo partir de la base de que “los suministros de gas formarán también parte de las conversaciones”. Las imágenes de Bucha son “terribles” y “naturalmente hay que responder ahora en consecuencia”, insistió.

Japón, por su parte, se sumó este lunes a la condena de “los actos atroces contra civiles” y no descartó la imposición de nuevas sanciones a Moscú por la guerra.  Asimismo, ha pedido a la Corte Penal Internacional que investigue los posibles crímenes de guerra por parte de las tropas rusas en Ucrania.

De momento, las tres repúblicas bálticas, Estonia, Letonia y Lituania, han anunciado que detienen en abril las importaciones de gas natural ruso.

Movimientos tácticos sobre el terreno: a por el Dombás

En el día número 40 de la invasión rusa de  Ucrania, el  Ejército de Putin sigue retirando sus posiciones del noreste de Ucrania, para reorganizar sus tropas de cara a una ofensiva que podría centrarse en el Donbás. 

Las tropas rusas comenzaron hace unas horas, de hecho, a retirarse de la región de Sumy, en el noreste de Ucrania, especialmente castigada por los ataques rusos desde que comenzó la invasión el pasado 24 de febrero. 

La inteligencia británica considera que este cambio de posiciones implica que las fuerzas rusas siguen “consolidándose y reorganizándose” para reenfocar su ofensiva en la región de Donbás, en el este de Ucrania. También indica en su último parte que “las tropas rusas, incluidos los mercenarios de la compañía militar privada Wagner, vinculada al estado ruso, están siendo trasladadas al área” del Donbás.

En el recuento de bajas a fecha 3 de abril, según el Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas de Ucrania, Rusia habría sufrido la baja de alrededor de 18.000 soldados, 644 tanques, 143 aviones, 134 helicópteros y muchas otras armas y equipos. Según Naciones Unidas, la invasión rusa de Ucrania ha provocado un total de 3.455 bajas civiles: 1.417 muertos y 2.038 heridos.

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