La magia de Pedri le da al Barça la segunda plaza… y soñar con la Liga


El Barça asaltó la segunda plaza, arrebatándosela al Sevilla, y se convirtió por derecho propio en la gran alternativa en la lucha por la Liga para plantar batalla al Real Madrid. Las paradas de un gigantesco Bono aguantaron a los de Lopetegui durante buena parte del partido, hasta que apareció la magia de Pedri. El canario se sacó de la chistera un jugada alucinante para decantar el choque (1-0) y mantener la racha ganadora de los de Xavi.

El dominio inicial del partido fue del Barça, pero sin la chispa ni la pegada de antes del parón en la zona de ataque. Un disparo de Ferran algo desviad y un centro de Dembélé que no encontró el remate de De Jong, con todo a favor fueron las mejores llegadas azulgranas. Insuficiente. En el Sevilla, poco, muy poco. Por momentos dominó el partido e incluso tuvo el balón durante mucho tiempo, pero con la sensación de que era una posesión más defensiva que para hacer daño.

En el tramo final de la primera parte, se desató. La tuvo Auba, después un maravilloso centro de Pedri que acabó despejando Koundé casi acaba con el balón en la red, y finalmente Bono se tuvo que lucir ante un disparo de Aubameyang muy ajustado.

Tras el descanso, el Sevilla enseñó los dientes a la contra. Un disparo de Lamela lo detuvo Ter Stegen y una rápida jugada acabó con un centro de Jesús Navas que Ocampos, cuando solo tenía que empujar el balón a la red, no llegó al pasarse en su carrera.

Pese a esos dos avisos, el dominio era absoluto del Barça, que poco a poco acorraló a un Sevilla desbordado. Y las ocasiones llegaron una tras otra, convirtiendo a Bono en el héroe sevillista. Un remate de Ferran se encontró con el meta, después el marroquí intervino ante un cabezazo de Araujo, a continuación Ferran remató algo y finalmente Piqué conectó un cabezazo que se estrelló en el larguero. Era casi un milagro que el partido todavía fuera empatado.

Dembélé fue el siguiente en probar suerte, de nuevo encontrándose con Bono, pero el arquero ya no pudo hacer nada ante la magia de Pedri. El canario recibió en la frontal, recordó al primer defensor que le salió, después al segundo con una calma que solo tienen los grandes y finalmente se sacó un derechazo raso que se coló pegado al palo.

Tenía aproximadamente 20 minutos el Sevilla para buscar el gol del empate, pero no encontró en ningún momento cómo hacer daño al Barça. Y en la única ocasión que lo hizo, ya en el descuento, un error de Ter Stegen al despejar con el puño no lo aprovechó Augustinsson, cuyo flojo disparo lo detuvo el alemán.

Ocho jornadas quedan para que finalice la Liga, y la diferencia es grande, pero no imposible de remontar. El Barça se pone a 12 puntos del liderato, aunque con un partido menos, el que tiene pendiente de jugar con el Rayo Vallecano que le podría poner a nueve del Real Madrid. El Sevilla, por su parte, se aleja ya demasiado del título, no solo por la distancia sino por la sensación de que ha llegado desfondado físicamente.



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