La luz de Joaquín Sorolla ilumina la National Gallery de Londres


A pesar de que se le considera el “impresionista español” por excelencia, de haberle situado al mismo nivel de coetáneos europeos como Sargent y Monet o de encontrarse entre los pintores españoles más conocidos junto a Velázquez, Goya o Picasso, el rastro de Sorolla en las colecciones públicas británicas es más bien escaso. Por ese motivo también resulta una oportunidad única que la National Gallery de Londres le rinda honores este año con una gran exposición, Sorolla. Spanish Master of Light (Sorolla, maestro español de la luz), que puede visitarse hasta el 7 de julio.

Con ella se salda una deuda con el artista, ya que se trata de la primera retrospectiva dedicada al artista desde 1908. De hecho, fue el propio pintor quien en aquel año organizó una exposición con sus cuadros en las Grafton Galleries, donde se le anunciaba como “el mejor pintor vivo del mundo”.

Su talento y esa asombrosa capacidad para captar la luz del sol en pinturas y retratos llenan ahora de luminosidad las galerías del Ala Sainsbury del museo, donde se reúnen 60 pinturas que abarcan toda la trayectoria del pintor, entre las que se encuentran varias obras maestras prestadas por colecciones públicas y privadas de Europa y Estados Unidos.

Por primera vez en Reino Unido, además, se congregará un importante conjunto de lienzos de su primera etapa marcada por su carácter social como El retorno de la pesca (1894), que procede del Museo d’Orsay; Cosiendo la vela (1896), propiedad de la Galería Internacional de Arte Moderno de Ca’ Pesaro en Venecia; o ¡Triste herencia! (1899), que durante 50 años permaneció en la iglesia de la Ascensión de la Quinta Avenida de Nueva York hasta que fue devuelto a España en 1981.

Por supuesto, otro gran prestador es el Museo Sorolla de Madrid – creado en la que fue su casa familiar hasta su fallecimiento-, que ha cedido para la ocasión 26 obras entre las que se encuentran algunas tan conocidas como Paseo a orilla del mar, La bata rosa o el bellísimo Madre.

El comisario de la muestra, Christopher Riopelle, conservador de la pintura posterior a 1800 en la National Gallery considera que “Sorolla fue un pintor de talento excepcional. Su maestría para captar la vida y el movimiento, a menudo al aire libre y en grandes dimensiones, sigue siendo impresionante“, mientras que Gabriele Finaldi, director de la pinacoteca, añade que “ningún otro pintor, con anterioridad o posterioridad, ha sido capaz de plasmar como él la luz mediterránea”.

Las obras se despliegan a lo largo de siete salas o secciones. En la primera se reúnen algunos de sus retratos más íntimos, los de su esposa Clotilde (que se convertiría en modelo recurrente y predilecta a lo largo de los años) y sus tres hijos (María, Elena y Joaquín). A continuación, un espacio reservado a la década de 1890, periodo en el que el pintor mostró en una serie de lienzos de gran tamaño las penurias de la vida española como en ¡Otra Margarita! (1892) que muestra a una mujer arrestada tras asesinar a su propio hijo.

La tercera sala, analiza la influencia de Velázquez y Goya en la obra del pintor valenciano a través de cuadros como el retrato del pintor americano Ralph Clarkson (1911), en cuyo fondo aparece una copia de Las Meninas); o Desnudo de mujer, que recuerda a La Venus del espejo.

A continuación se rinde homenaje a las obras pintadas al aire libre donde los protagonistas absolutos son la luz del sol y el mar; y se recogen cuatro estudios para uno de los grandes proyectos que el artista desarrollaría durante la friolera de ocho años (1911-1919): el encargo de la Sociedad Hispánica de América en Nueva York para dar vida a una serie de pinturas en forma de gran mural titulado Visión de España. Para finalizar con sus escenas de paisajes y jardines y los grandes lienzos que retratan a su familia en escenas al aire libre con Paseo a orillas del mar (1909) y La siesta (1911).

Y en Madrid, Sorolla en pequeño formato

Aprovechando que parte de su colección ha viajado a Londres temporalmente, el Museo Sorolla ofrece estos días una visión renovada de su colección permanente y ofrece además una exposición temporal Cazando impresiones: Sorolla en pequeño formato (hasta el 29 de septiembre). El pintor llegó a pintar cerca de 2.000 óleos sobre cartones o tabillas de muy pequeño formato que llamaba apuntes o notas de color. Aunque en un principio se les consideró obras inacabadas gracias a esta exposición podemos contemplar varias ráfagas de su talento a tamaño reducido.



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