La infancia, Los Simpson y el orgullo latino: lo mejor de Coachella 2022


Coachella es uno de los mayores festivales musicales del mundo pero también es muy conocido por los momentos que ofrece para la posteridad, tan memorables como su música.

Aquí algunos de ellos, tras el anhelado regreso de la fiesta que se celebra anualmente en el desierto de California luego de una pausa de dos años por la pandemia.

El astro pop Harry Styles debutó en el festival por todo lo alto. Tocó sus grandes éxitos, lanzó nuevos temas e invitó a escena a nada más y nada menos que la estrella canadiense Shania Twain.

Ante un mar de festivaleros en traje de baño y accesorios fluorescentes, el exlíder de One Direction abrió el espectáculo con su reciente éxito As It Was, el primer sencillo de su venidero álbum Harry’s House.

“Es grande esto, ¿no?”, lanzó el británico de 28 años, ataviado con un traje de pantalón y chaleco plateado y su aire de “sé-que-soy-sexy”.

Styles rindió un tributo musical a su propia infancia al traer a Twain, la pionera en la mezcla de géneros country y pop, gracias a su álbum Come On Over, que copó las radios norteamericanas en la década de 1990.

“En el carro con mi mamá, cuando yo era un niño, esta dama me enseñó a cantar. También me enseñó que los hombres no sirven”, dijo Styles refiriéndose a Twain, de 56 años y conocida por éxitos considerados feministas como That Doesn’t Impress Me Much.

El dúo cantó otra de las grandes canciones de Shania Twain, Man! I Feel Like a Woman!, antes de entonar la balada emotiva You’re Still The One.

“Estoy alucinada. Es un poco surrealista cantar esta canción contigo”, dijo Twain, quien vestía un vestido corto y botas.

Un verano cargado de chicas calientes llegó por anticipado al desierto de California, donde artistas como Megan Thee Stallion, Anitta, Doja Cat, Pabllo Vittar y Karol G dominaron la escena y llevaron a sus seguidores a la locura.

“Damas, si aman su cuerpo hagan ruido”, pidió la rapera estadounidense Megan Thee Stallion, provocadora y desafiante.

Con su melena suelta y moviendo las caderas, Megan se erigió como la reina de “las chicas calientes”.

Por su parte, la seductora Doja Cat sacudió la cabeza, incorporó la pirotecnia e invitó al escenario al diablo en forma de su compañero rapero Rico Nasty, ofreciendo un espectáculo lleno de brillo con sugerentes movimientos de baile y versiones rockeras de sus éxitos.

Miles asistieron al festival de música en el desierto de California tras dos años de pandemia. AFP/Valerie Macon

Miles asistieron al festival de música en el desierto de California tras dos años de pandemia. AFP/Valerie Macon (VALERIE MACON/)

Y en Estados Unidos, quien no había escuchado de Anitta probablemente ahora sí sepa de ella, luego de la vibrante actuación de esta artista brasileña que acaba de liderar las reproducciones de Spotify con su éxito Envolver.

Su show incluyó las apariciones sorpresas del rapero Snoop Dogg y Saweetie, además de mucho baile, varios cambios de ropa y toda una representación de su natal Rio de Janeiro en la cual reinó el color y el ritmo.

Pabllo Vittar, su compatriota y con quien interpretó Sua Cara, grabada junto con Diplo, hizo historia al ser la primera drag queen en presentarse en Coachella.

Cantando en español y portugués, Vittar agradeció la oportunidad y derrochó baile y carisma para antiguos y nuevos seguidores.

La reggaetonera colombiana Karol G ofreció una emotiva actuación en la que rindió homenaje a las mujeres y a “lo latino”, destacando a los músicos que le abrieron la puerta a los latinos en Estados Unidos. Con su cabellera turquesa e invitados como el DJ Tiesto y Becky G, interpretó un popurrí paseándose por temas de Selena, Ricky Martin, Daddy Yankee, Celia Cruz y Shakira, entre otros.

Pero aunque las chicas de moda de la música dominaron el fin de semana, fue Danny Elfman quien demostró ser uno de los mayores aciertos de Coachella: este hombre de 68 años, más conocido por sus partituras cinematográficas, ofreció un impresionante espectáculo que combinó sus días de art rock de los años 80 con una sinfonía completa que interpretó algunas de las bandas sonoras más icónicas de la cultura pop.

Elfman comenzó su noche prometiendo “un pequeño y extraño espectáculo”.

Ganador de un Emmy y nominado al Óscar, aprovechó su momento para interpretar más de media docena de temas de su surrealista banda de new wave Oingo Boingo, que fundó en 1979, entre ellos Only a Lad, Insanity, Just Another Day y Dead Man’s Party.

Hacia la mitad de la actuación se arrancó la camisa, dejando al descubierto su muy tatuado torso. Y pasó de exhibir su trabajo vanguardista y lleno de guitarras a dirigir su orquesta a través de cuatro décadas de su legendaria música para cine y televisión.

El disparatado collage musical incluyó temas de Pesadilla antes de Navidad y This Is Halloween. También de Eduardo manos de tijera, Spider-Man y Batman. Y, por supuesto, el de la serie animada Los Simpson.

“Imagínate que llegas a la cima y vuelves al escenario y sucede esto”, rezaba un tuit sobre un clip de la interpretación del tema de Los Simpson, que contó con efectos vocales de los miembros de la orquesta y el clásico solo de saxofón.



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