La Eurocámara prefiere al candidato irlandés antes que a Guindos para el cargo del BCE


El ministro de Economía, Luis de Guindos, durante el Pleno del Congreso de los Diputados.
EFE/ J.J. Guillén

Guindos no cuenta con el apoyo de la Eurocámara para relevar a Vitor Constancio como vicepresidente del BCE, según ha señalado este jueves en un comunicado el presidente de la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios, Roberto Gualtieri, tras la entrevista a puerta cerrada que mantuvo ayer con el ministro español de Economía y con su rival irlandés, Philip Lane.

“Ambos candidatos hicieron una buena presentación”, asegura Gualtieri, que sin embargo apunta que “la mayoría de los grupos políticos” consideran que la candidatura del gobernador del Banco Central de Irlanda fue “más convincente”. Y no solo eso. También subraya en su informe preliminar de los candidatos que “algunos grupos expresaron reservas” con el español para ser nombrado como ‘número dos’ de Draghi… sin especificar cuáles.

La postura de la Eurocámara supone un revés para las intenciones del ministro de Economía de ocupar un puesto en el organismo monetario con sede en Francfort. Pero su opinión es más una erosión al prestigio del madrileño que un obstáculo en su camino. Ni la postura de la Eurocámara ni la que exprese el Consejo de Gobierno del BCE serán vinculantes en ningún caso.

La elección del candidato final, seleccionar a Lane o a Guindos, será responsabilidad del Eurogrupo. Será allí donde el candidato deberá contar con el apoyo de más de 14 países que representen a un 65% de la población para ser elegido. “Lo importante es lo que ocurra ahí”, ha explicado este jueves el ministro español tras ser preguntado por la entrevista “informal” que mantuvo ayer en la Comisión.

Guindos lleva semanas asegurando que dispone del “apoyo necesario” para solventar esa barrera y en los pasillos del Congreso, donde hoy superaba la enmienda de totalidad de Podemos a su ley hipotecaria, ha insistido en ser “optimista” en lograr el puesto en Francfort.

En otras palabras, considera que tiene amarrado apoyos fundamentales de países como Alemania —que le podría pedir a cambio su apoyo para que el gobernador del Bundesbak, Jens Weidman, sustituya el año que viene al italiano Draghi en la presidencia del BCE—, de Francia… e incluso de Portugal y Eslovaquia a pesar de contar con gobiernos socialistas.

Un apoyo desde la izquierda que no está encontrando en España. “Claro que nos jugamos mucho en este envite, pero yo me pregunto: ¿es el mejor candidato Guindos conociendo su currículum?”, se ha preguntado José Blanco —eurodiputado del PSOE y exportavoz del Gobierno durante la presidencia de Rodríguez Zapatero— que se alinea con el veto de su partido.

“Su pésima gestión financiera en España y los posibles conflictos de interés que emanan de su pasado como banquero de inversión [estuvo al frente de Leman Brothers en España cuando estalló la crisis] son lastres cada vez más evidentes de su candidatura”, apunta por su parte Ernest Urtasun, eurodiputado de ICV que asistió ayer a la entrevista con Guindos.

“El más que evidente acuerdo entre España y Alemania para situar a De Guindos en la vicepresidencia a cambio de dar apoyo al halcón Weidman juega claramente en contra de su candidatura porque sería objetivamente nefasto para los intereses del sur de Europa” añade Urtasun.

La Eurocámara y el propio BCE recelan precisamente de que su perfil sea más político que técnico —lleva seis años como ministro del Gobierno español— y además, de que sea hombre, cuando la Comisión de Asuntos Económicos había pedido a una mujer como vicepresidenta del BCE para que el organismo tuviese una representación de género “más equilibrada”.

“Lamentamos que no se hayan presentado candidaturas de ninguna mujer, como habíamos pedido”, dice Gualtieri sobre el hecho de que los dos personas propuestas para relevar a Constancio sean hombres. Guindos justificó la semana pasada que que en los próximos dos años habrá cinco relevos más en el BCE… y podría optar entonces mujeres a cubrirlos.

La opinión de la Eurocámara ya se ha comunicado al presidente del Eurogrupo, el portugués Mário Centeno, y del Ecofin, el búlgaro Vladislav Goranov. El lunes 19 será cuando el Eurogrupo decida su candidato con el citado formato de “mayoría suficiente”. Un día después lo ratificará el Ecofin.

Los parlamentarios europeos volverán a pronunciarse el día 27 sobre quien ya sería el candidato definitivo —y no de forma preliminar como hoy—, refrendarán su opinión en pleno a comienzos de marzo… y serán los jefes de Estado de la UE quienes certifiquen finalmente su nombramiento en la cumbre que mantengan en Bruselas el 22 y 23 de marzo.

Si el español es elegido, dejará en en ese momento (y no antes) de ser ministro de Economía. Y empezará a preparar su incorporación al BCE el 1 de junio donde cobrará cinco veces más de lo que gana como ministro de Economía.





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