la dependencia del gas, petróleo y carbón rusos, en cifras


La brutal matanza de Bucha, cuyas imágenes han dado conmocionado al mundo, ha puesto de nuevo en un brete a la Unión Europea, que debate vetar definitivamente el gas y el petróleo ruso, un recurso del que, sin embargo, depende en extremo. 


Francia ya ha reclamado sanciones más duras contra Rusia, mientras que Alemania ya habla directamente de prohibir el gas ruso. Ya desde principios de marzo la UE había puesto en marcha la maquinaria para reducir e incluso acabar con la dependencia energética que el bloque de 27 mantiene con Moscú. 

Bruselas había presentado su batería de propuestas para que la Unión se despegue del yugo de Vladimir Putin en este aspecto. Pero de momento ese yugo aprieta mucho.


Varios hombres recogen cadáveres en una calle de la localidad ucraniana de Bucha, tras la salida de las tropas rusas de la ciudad.

Según datos de Eurostat, la UE importa un 26,9% del petróleo desde Rusia y Moscú también suministra el 46,7% del carbón. En ambos casos es el ‘socio’ principal del bloque comunitario. No cambia la cosa tampoco con el gas natural, del cual la Unión recibe de Moscú un 45,3%, según los números que recoge la Comisión Europea y recientemente actualizados, a mucha distancia de otros países como Noruega o Estados Unidos.

En el caso de España, la dependencia se reduce. En 2021, tal como se recogen en las cifras de Cores, de las 56.171,19 toneladas, solo 2.569 procedieron de Rusia, una cifra mucho menor a la de otros países como Libia, Nigeria, México o Estados Unidos.

“Esto es sobre Ucrania, pero también sobre Europa, y somos muy dependientes de Rusia en materia energética”

La Comisión asume que su vía de escape frente a Rusia ha tenido que acelerarse a la vista de los acontecimientos. “Esto es sobre Ucrania, pero también sobre Europa, y somos muy dependientes de Rusia en materia energética”, reconoció a principios de marzo el presidente de la Comisión, Frans Timmermans, que apostó “por las renovable” y por “aumentar la diversificación” como vía de salida. “Con este plan, la UE puede acabar con la dependencia de Rusia”. Para el Ejecutivo comunitario se trata también de una cuestión de “valores” frente a la autocracia de Vladimir Putin. “Es difícil, es duro, pero es posible hace a Europa independiente del gas ruso”, sentenció el vicepresidente.

Cifras de la dependencia energética de la UE con Rusia.
Cifras de la dependencia energética de la UE con Rusia.
Carlos Gámez

Cuatro objetivos

Plantea cuatro objetivos principales: reducir en dos tercios las importaciones de gas ruso ya en 2022, aumentar las reservas propias al 90% y acelerar los acuerdos con otros socios, además de abrirse a que se limiten los precios dado el efecto dañino que está teniendo el contexto actual en los consumidores. 


Soldados armados sin identificar, presuntamente rusos, bloquean la entrada a la base naval ucraniana de Novoozerniy, cerca de Feodosia, a las afueras de Simferópol.

“Un sistema energético basado en gran medida en las energías renovables y una mayor eficiencia energética es la solución más rentable para reducir nuestra dependencia de los combustibles fósiles en los hogares, los edificios y la industria”, explica Bruselas. La meta última es acabar con esa dependencia “antes del año 2030”.

Además, añade una apuesta por el Gas Natural Licuado (GNL) para lo que empezará a mirar a otros compañeros de viaje como Estados Unidos, Noruega, Qatar, Azerbaiyán, Argelia, Egipto, Corea, Japón o Nigeria. La Comisión, asimismo, dice que “estudiará todas las opciones posibles de medidas de emergencia para limitar el efecto de contagio de los precios del gas en los precios de la electricidad, como límites de precios temporales”. En este sentido, recoge una de las ideas que había planteado España, que es el permiso para que los Gobiernos graven, de forma inmediata, los beneficios extraordinarios de las empresas durante esta escalada sin precedentes de los precios

Timmermans quiso dejar claro, eso sí, que la Comisión no busca que la UE prohíba algunas industrias, incluso las que consumen mucha energía, pero quiere que las apoyen en un movimiento hacia las energías renovables. “Es una decisión dura, muy dura”, asume el vicepresidente, pues la UE no ha sido capaz de reducir esa dependencia en los últimos años y ahora se ve empujada a hacerlo de golpe.

El Ejecutivo comunitario también evaluará las opciones para optimizar el diseño del mercado de la electricidad teniendo en cuenta el informe final de la Agencia de Cooperación de los Reguladores de la Energía de la UE (ACER) y otras contribuciones sobre las ventajas e inconvenientes de los mecanismos alternativos de fijación de precios para mantener la electricidad a un precio asequible, sin interrumpir el suministro y la inversión en la transición verde.


Una mujer pasa por delante de una Oficina de Empleo.

Reducir el gas fósil

Bruselas mantiene una perspectiva ambiciosa. La plena aplicación de las propuestas del paquete climático Fit for 55 de la Comisión “reduciría ya nuestro consumo anual de gas fósil en un 30%, equivalente a 100.000 millones de metros cúbicos (bcm), de aquí a 2030″, sostienen. Con las medidas del plan REPowerEU, que es el que se acaba de presentar, prosiguen, “podríamos eliminar gradualmente al menos 155 bcm de uso de gas fósil, lo que equivale al volumen importado de Rusia en 2021. Casi dos tercios de esa reducción pueden lograrse en un año, poniendo fin a la excesiva dependencia de la UE de un único proveedor”. 

La Comisión propone colaborar con los Estados miembros para determinar los proyectos más adecuados para alcanzar estos objetivos, basándose en el amplio trabajo ya realizado sobre los planes nacionales de recuperación y resiliencia.

“Debemos independizarnos del petróleo, el carbón y el gas rusos. No podemos confiar en un proveedor que nos amenaza explícitamente”

“Debemos independizarnos del petróleo, el carbón y el gas rusos. No podemos confiar en un proveedor que nos amenaza explícitamente. Tenemos que actuar ahora para mitigar el impacto del aumento de los precios de la energía, diversificar nuestro suministro de gas para el próximo invierno y acelerar la transición a la energía limpia”, sostuvo la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen.



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