La colección Thannhauser cruza el océano para instalarse en el Guggenheim


Pablo Picasso. Le Moulin de la Galette, París, ca. noviembre de 1900. Solomon R. Guggenheim Museum, Nueva York. Colección Thannhauser, donación, Justin K. Thannhauser 78.2514.34 © Sucesión Pablo Picasso, VEGAP, Madrid, 2018 Foto: © Solomon R. Guggenheim Foundation, Nueva York (SRGF)
PABLO PICASSO

Hace más de 50 años que el Guggenheim de Nueva York atesora una de las más valiosas y célebres colecciones privadas de arte: la Colección Thannhauser. En 1965 y hasta la muerte de Thannhauser en 1976 fueron cedidas al museo, dos años después, en 1978 la colección fue transferida legalmente a la Salomon R. Guggenheim y posteriormente, en 1991 se hicieron varios obsequios adicionales.

Pero, ¿quién fue Thannhauser o, mejor dicho, los Thannhauser? La saga de coleccionistas nace a principios del siglo XX de la mano del marchante de arte judío alemán Heinrich Thannhauser. Él fue quien fundó la Moderne Galería en Múnich en 1909, que dedicaría su espacio a difundir las bondades de impresionistas y posimpresionistas e inauguraría varias muestras de autores contemporáneos alemanes. La Moderne presentaría, por ejemplo las exposiciones más importantes de la Nueva Asociación de Artistas de Múnich y del Jinete Azul (que incluían obras de Kandinsky) así como una de las retrospectivas más importantes de Pablo Picasso en 1913.

Es aquí donde aparece también en escena Justin, el hijo de Heinrich. Su buen ojo para los negocios le llevaría a abrir una segunda galería en Lucerna en 1919. Ocho años más tarde, trasladaban su sede a Berlín y se convertirían en galería de referencia para artistas como Henri Matisse, Paul Gauguin o Claude Monet.

Sin embargo, el ascenso al poder del gobierno nazi se transformaría en su peor pesadilla, al obstinarse éste en acabar con lo denominaba “arte degenerado”. Justin cerraría la galería Thannhauser de Berlín en 1937 y emigraría a París para dar el salto a Nueva York en 1940 y establecerse como marchante privado de arte. Allí conocería a Salomon R. Guggenheim y tomaría la decisión de donar a su fundación una parte significativa de su colección (incluidos 30 picassos), que se completaría con algunas obras más en 1991 tras la muerte de su segunda esposa, Hilde Thannhauser.

Desde hoy, casi medio centenar de obras de la colección se exhiben en el Guggenheim de Bilbao, donde podrán visitarse hasta el 24 de marzo del próximo año. De Van Gogh a Picasso. El legado Thannhauser es un compendio de grandes nombres de la historia del arte: además de los que dan título a la muestra encontramos a Paul Cézanne, Edgar Degas, Pierre-Auguste Renoir, George Braque, Édouard Manet, Henri Rousseau… El gran logro del museo bilbaíno ha sido conseguir que, por primera vez, una selección tan significativa de la colección se exhiba fuera de Nueva York.

Además de pinturas, esculturas y obras sobre papel, la muestra incluye material de archivo, como libros de inventario de la galería de Thannhauser o fotografías históricas, con el fin de documentar en profundidad el compromiso de esta familia con algunos de los artistas, coleccionistas y marchantes de su tiempo.



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