La canícula en Francia ha causado 1.500 muertes más que en un año normal, pero 10 veces menos que en 2003

Varias personas descansan en la orilla del Sena, junto a Notre Dame en París, Francia.
Etienne Laurent / EFE

La canícula del verano 2018, registrado como el segundo más caluroso de la historia de Francia, causó 1.500 muertes más “que en años normales”, informó este viernes la ministra de Sanidad, Agnès Buzyn.

“Ha habido un exceso de mortalidad evidentemente esperado en las personas muy mayores, probablemente unas 1.500 muertes más de lo que se supone normalmente en estos meses”, dijo la ministra en una entrevista en la cadena “CNews”.

La titular de Sanidad se felicitó por la campaña de prevención realizada por su ministerio, que ha permitido registrar hasta diez veces menos de decesos que en 2003, cuando murieron entre 15.000 y 20.000 personas.

La cifra fue también menor que en otros periodos caniculares, como 2015 y 2006 cuando se constataron entre 3.000 y 2.000 muertes, respectivamente.

“Esto demuestra que la prevención y la movilización en todos los sectores ha dado sus frutos“, apuntó Buzyn, aunque admitió que “desafortunadamente” las complicaciones en personas mayores son “inevitables”.

Buzyn señaló que las autoridades deberán organizarse de otra forma a partir de ahora debido a la multiplicación de estos episodios de canícula por el cambio climático.

Según Météo France, Francia registró una temperatura media de dos grados por encima de lo normal en el verano de 2018, por debajo sin embargo de los 3,2 grados constatados en 2003.

De forma casi continuada, las temperaturas durante estos tres meses estuvieron por encima de las habituales, con una oleada de calor que afectó al conjunto de Francia del 24 de julio al 8 de agosto y un número de horas de sol también por encima de lo habitual.

MÁS INFORMACIÓN

¿Deseas opinar sobre este artículo?
Facebook