La cafeína se postula como tratamiento potencial para los síntomas del déficit de atención


El trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH) es una patología psiquiátrica cuyo diagnóstico no ha hecho más que incrementarse en las últimas décadas. De hecho, se estima que en España afecta a entre un 2 y un 5% de los niños, lo que supondría más o menos un alumno o dos en cada clase de un colegio.

Y esto no significa, necesariamente, que su incidencia haya aumentado; implica, en cambio, que se ha incrementado la concienciación y el conocimiento sobre la importancia del problema y sobre el impacto que tiene en la vida de los niños.

Una mejora a la atención, la concentración y la memoria

Pese a ello, el modo de tratar el trastorno sigue sin estar claro. Algunos medicamentos que se han empleado, como las anfetaminas, pueden tener efectos secundarios muy severos, con lo que la pauta debe variar mucho entre un paciente y otro y según la sintomatología que muestre cada caso.

Ahora, no obstante, investigadores de la Universitat Oberta de Catalunya han propuesto una alternativa eficaz contra los síntomas del TDAH: la cafeína. Así lo publican en un artículo en el medio especializado Nutrients, en el que detallan cómo han llegado a esta conclusión.

Se trata en realidad de un trabajo de revisión sistemática, incluyendo estudios que tratan los mecanismos de la cafeína a nivel celular.

En este contexto, encontraron que varios estudios llevados a cabo sobre modelos animales con TDAH habían arrojado que el uso de cafeína era capaz de mejorar la duración de la atención, la concentración, la capacidad de aprendizaje y ciertos tipos de memoria; áreas que se ven seriamente afectadas por la patología.

Un tratamiento para ciertos síntomas

Es importante destacar, no obstante, que los autores puntualizan que la cafeína debe ser considerada como un posible tratamiento para estos síntomas pero que su impacto en otros como la impulsividad o la hiperactividad no están claros. Así, defienden que la cafeína puede ser apropiada en casos en los que el problema es puramente de atención, pero no necesariamente en los cuadros en los que la hiperactividad o la impulsividad sean prominentes.

Por otra parte, los investigadores advierten de que estos resultados no deben ser interpretados como una invitación al uso indiscriminado de la cafeína en niños con este tipo de trastorno, sino que, más bien al contrario, el objetivo es aportar pruebas que impulsen el desarrollo de una línea terapéutica con todas las garantías, incluyendo prescripción y seguimiento por parte de profesionales médicos especializados en la patología.



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