‘Juez que liberó a Cossio no se apegó al procedimiento’


La liberación de José Cossio – señalado por las autoridades como líder de la pandilla Calor Calor– se produjo a través de una resolución firmada por el juez primero liquidador de causas penales suplente, Gerardo Ríos, a pesar de no estar amparado en las normas de procedimiento.

Así lo concluye una resolución expedida por el Segundo Tribunal Superior de Justicia el pasado 10 de mayo del 2021, que revoca la decisión de Ríos.

La resolución –a la que tuvo acceso La Prensa– precisa: “es evidente que la actuación del juez liquidador Gerardo Ríos (en su calidad de suplente) no se encuentra amparada en las normas procedimentales, toda vez que el juzgado atendió una solicitud en contravención de lo dispuesto en el artículo 509 del Código Penal”.

Dicha norma estipula que es el juez de cumplimiento la autoridad competente para decidir sobre el control de la ejecución de la pena, y que las solicitudes que impliquen una decisión de esta índole deben ser resueltas durante una audiencia, en la que deberán estar presentes el fiscal de la causa, la defensa y el juez de cumplimiento.

La resolución del tribunal expresa su “preocupación” por la decisión asumida por Ríos, que permitió la libertad de Cossio el 14 de septiembre de 2020 hasta el pasado sábado, cuando fue detenido en un retén policial en Costa del Este.

Para ordenar la libertad de Cossio, Ríos consideró que este ya había cumplido la pena de 74 meses de prisión que se le impuso por delitos relacionados con drogas.

Además de que Ríos no era competente para otorgar la libertad del detenido, tampoco tomó en cuenta que éste se había evadido del Centro Penitenciario La Joya el 30 de septiembre de 2014 y que fue recapturado en Costa Rica y trasladado a Panamá el 2 de mayo de 2015, por lo que se había interrumpido el cumplimiento de la pena, señaló el tribunal.

“Así las cosas, este tribunal, administrando justicia, declara la nulidad del oficio de libertad NoJPLC-1022-20 del 14 de septiembre de 2020 y ordena la detención de Cossio para el cumplimiento de la pena imputada”.

Fuentes ligadas al proceso dijeron que fue el Ministerio Público el que advirtió las irregularidades en la liberación del detenido, lo que motivó una revisión de la actuación del juez suplente Ríos.

Este diario preguntó al Órgano Judicial si abrió una investigación a partir de la conducta de Ríos, pero hasta la hora de cierre de esta edición no había respondido.

Cossio fue condenado a una pena de 74 meses de prisión por el delito de posesión agravada de drogas y luego se le aplicó una sanción de 38 meses adicionales por la evasión del Centro Penitenciario L a Joya.

En la tarde del pasado lunes, bajo fuertes medidas de seguridad, Cossio fue escoltado hasta el Aeropuerto de Albrook para ser trasladado en avión del Servicio Nacional Aeronaval (Senan) hasta el penal de Punta Coco, en la isla del Rey.

La cárcel insular de Punta Coco, en la que están detenidos los delincuentes más peligrosos del país, fue habilitada durante la administración del presidente Juan Carlos Varela (2014-2019). En isla del Rey funciona una base de vigilancia del Senan.

El traslado de internos a ese penal originó críticas por parte de abogados defensores, que alegaron violaciones a las garantías de los detenidos por supuestamente no tener acceso a un defensa justa, ya que el traslado hasta el centro implicaba varias horas de viaje en lancha. También denunciaron que los presos no tenían visitas de sus familiares.

El 21 de junio de 2018, bajo la ponencia del magistrado Harry Díaz, el pleno de la Corte Suprema de Justicia declaró ilegal la detención de todos los internos que se encontraban en Punta Coco y ordenó su traslado a otro centro penitenciario.

La Corte fundamentó su decisión en que dicho penal no contaba con los requerimientos mínimos para la permanencia de los internos.

Sin embargo, en diciembre de 2018, el centro fue habilitado nuevamente, luego de una serie de adecuaciones realizadas por la Dirección de Sistema Penitenciario, entre ellas, mejoras en el suministro de agua potable y en las condiciones dentro de las celdas. Desde esa fecha, los internos de mayor peligrosidad del país han sido llevados a ese centro.

Otras investigaciones

Además, de ser considerado como líder de la pandilla Calor Calor, las autoridades vinculan a Cossio con un asalto perpetrado en 2005 en la sucursal del banco de China en Colón, de donde fue sustraída la suma de $2.5 millones.

Mientras, en el año 2007 se le abrió una investigación por su presunta vinculación con un homicidio. Más tarde, en 2010, fue condenado en Estados Unidos por conspiración para la distribución cocaína.

En 2013, se le investigó por su presunta relación con el homicidio de la modelo Mily Jeans, cuyo cuerpo fue encontrado en la vía Centenario. Para 2014, se le relacionó con el decomiso de 191 kilos de droga en Panamá.

Ahora debe cumplir lo que le resta de la condena por delitos relacionados con drogas y por la evasión de La Joya, período que no fue precisado.



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