JÓVENES SACAN LA CARA | La Prensa Panamá


Previo al inicio de la Copa América Centenario, la selección de Panamá llegaba como una de las más veteranas, con un promedio de edad cercano a los 29 años.

Pero con la baja de los habituales titulares como Felipe Baloy, Blas Pérez, Armando Cooper y Aníbal Godoy, no le quedó otra al técnico Hernán Bolillo Gómez que darle la oportunidad a los más jóvenes ante Chile, y vaya que no la desaprovecharon.

Empezando con la defensa, Roderick Miller, quien según el técnico Hernán Bolillo Gómez fue el mejor de Panamá en este torneo, no defraudó en sustitución de Baloy.

Miller pasó de ser lateral izquierdo en el debut ante Bolivia a ganarse su puesto en la defensa central junto a Harold Cummings y Baloy .

“Me alegra escuchar que el profe haya dicho eso, he venido trabajando fuerte y gracias a Dios las cosas se me han venido dando”, señaló al final del partido un satisfecho Miller.

El por ahora defensor del San Francisco FC confesó que jamás se le hubiese pasado por la cabeza que iba a ser de los mejores de su equipo en esta Copa América.

“Nunca me lo hubiese imaginado”.

Miller, de 24 años, agradeció los consejos del capitán Baloy, con quien trabajó constantemente en los entrenamientos.

“Estoy muy agradecido con Baloy, me inculcó bastante en esta Copa con su experiencia”.

Pasando al ataque, los dos goles de Panamá en la derrota por 4-2 ante los actuales campeones fueron obra de dos jugadores que celebraron sus primeros goles con la selección nacional.

El primero fue Miguel Camargo, quien con un potente derechazo al minuto 5 venció al arquero del FC Barcelona Claudio Bravo para poner a soñar a los de la Marea Roja con un posible pase a los cuartos de final, que a la postre no llegó.

Camargo, de 23 años, confesó al final del partido que “desde el primer minuto quería hacer el gol” y que el hecho de que su primera anotación se la hizo a un portero del Barcelona es una experiencia que nunca olvidará.

OTRO QUE GOLEÓ

El otro que también celebró su primer tanto con la selección absoluta fue Abdiel Arroyo en un cabezazo en el segundo tiempo.

“Eso era algo que lo estaba buscando día a día y gracias a Dios lo pude encontrar en esta Copa América”, señaló Arroyo.

Con participaciones en los tres partidos del torneo viniendo de la banca en el segundo tiempo, no hay duda de que el joven atacante de 22 años es un as bajo la manga que tiene el técnico Hernán Bolillo Gómez.

Arroyo fue determinante en el primer partido ante Bolivia al dar el pase del gol de la victoria a Blas Pérez al minuto 87, después de un desborde a pura velocidad por el sector derecho.

Acostumbrado más a jugar de extremo en la selección, ante Chile fue de las pocas veces que Bolillo lo utilizó en su posición habitual de delantero acompañando a Gabriel Torres desde el inicio de la segunda parte, en lugar de los más estáticos Luis Matador Tejada y Roberto Nurse.

¿Llegó la hora de los más jóvenes en la selección nacional?

La respuesta no la tendremos hasta el mes de septiembre, cuando se reinicien las eliminatorias mundialistas.

Pero lo cierto es que los jóvenes le demostraron al Bolillo Gómez que están listos para más oportunidades en la selección nacional.



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