Hoy por hoy


El astillero de Balboa, en proceso de licitación —convocada por la Autoridad Marítima de Panamá (AMP)—, es una oportunidad para el Estado de obtener recursos, aunque este necesite reparaciones para hacerlo 100% operativo. No obstante, la AMP, por petición de una de las empresas interesadas, redujo el precio de referencia del canon de arrendamiento, al pasar de $18 millones a $12 millones, pese a que en 2012 la concesión fue adjudicada por cerca de $100 millones. Evidentemente, esta fue una decisión tomada a la ligera. Los puertos, y otras concesiones, al momento de ser licitadas, necesitaban inversiones importantes. Hoy día, sus exitosos concesionarios han recuperdo su inversión y siguen expandiéndose, obteniendo respetables ganancias. Para una concesión única como este astillero faltan estudios para determinar el monto de las inversiones, pero, de ninguna manera, bajar el canon de arrendamiento de buenas a primeras. Ello desluce el acto público y crea suspicacias justificadas e innecesarias. El país, ahora más que nunca, requiere de ingresos de sus posesiones, y esta es una concesión con gran potencial. Si la cosa es pedir que se varíe el canon, entonces, debería reconsiderar ese nuevo precio de referencia.



Source link

A %d blogueros les gusta esto: