Hindúes desafían el miedo al coronavirus para asistir a festival en Malasia


Una multitud de fieles hindúes se congregó el sábado en los templos de Malasia para una importante celebración religiosa, a pesar de la preocupación y los riesgos que suscita la epidemia del nuevo coronavirus.

Los fieles subían descalzos los 272 escalones que conducían al templo, un importante lugar religioso para los hindúes tamiles, con los brazos cargados de presentes.

Muchos de ellos también demostraban su fervor vistiendo estructuras metálicas ornamentadas pesadas, llamadas “kavadis”, unidas a sus cuerpos con puntas afiladas clavadas en la piel. Algunos parecían en trance cuando llevaban sus kavadis, que pueden pesar hasta 100 kg.

Otros tenían el rostro perforado por agujas metálicas o la piel del cuerpo atravesada por múltiples ganchos como penitencia.

Miles de devotos hindúes llegaron este sábado al templo de las Cuevas Batu en las afueras de Kuala Lumpur. AFP/Mohd Rasfan

La multitud en las Cuevas de Batu, durante el festival hindú de Thaipusam, era tan impresionante como en años anteriores, a pesar de la preocupación por el brote de coronavirus. Solo unos pocos llevaban mascarillas protectoras.

Malasia informó de 16 casos hasta la fecha, en su mayoría viajeros chinos.

“Estamos bastante preocupados por el virus de Wuhan”, la ciudad china en el epicentro de la epidemia, reconoció un devoto, Navindran Arumugam. Pero añadió que no tenía mucho miedo de contraer la enfermedad en este “lugar sagrado”.

Antes de Thaipusam, muchos fieles se someten a una dieta vegetariana y a la abstinencia sexual durante semanas, con sesiones de oración diarias.

La mayoría de los 32 millones de malasios son musulmanes. Sin embargo, el país también cuenta con dos millones de ciudadanos de origen indio, muchos de los cuales son descendientes de la mano de obra que trajo de India el colonizador británico.

Lord Murugan es venerado en el sur de India y en muchas comunidades tamiles de Asia sudoriental.



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