frutas y verduras de temporada y el pescado más adecuado


Las diferentes estaciones y el clima influyen en la dieta, ya que durante el invierno toman mayor protagonismo los platos de cuchara, bien calientes, así como las comidas más copiosas. Con la llegada de la primavera, estas tendencias van cambiando hacia platos más frescos y ligeros.

De hecho, también influye en la dieta la estacionalidad en la que se siembran y recogen las diferentes frutas, verduras y hortalizas, que tienen gran importancia dentro de la comida mediterránea y que son fundamentales para conseguir una dieta saludable y equilibrada. 

Así, estas son las frutas y verduras de temporada, que cobran mucho mayor protagonismo durante la primavera, ya que su aroma y su sabor se encuentran en estado óptimo. Del mismo modo, hay algunos pescados mayormente recomendados para la primavera. 

Frutas y verduras de temporada

Durante la primavera, la oferta de frutas es muy amplia, una fuente de vitaminas perfecta que, además, ayuda a refrescar e hidratar durante los días de calor. Además, durante la primavera, las frutas y verduras de temporada tienen mucho más sabor y conservan mejor todas sus propiedades. 

En primer lugar, las fresas son una de las frutas perfectas para la primavera. Aunque se pueden encontrar en los grandes almacenas de comida durante todo el año, estas frutas desprenden un perfume inconfundible cuando se encuentran en su punto óptimo de consumo, es decir, durante la primavera, concretamente, desde marzo hasta julio, según la Fundación Española de Nutrición. Además, aportan vitamina C, antocianinas y ácidos orgánicos.

Aunque existen frambuesas de otoño, la mayoría de las variedades son de verano. Esta fruta, que aporta proteínas, fibra, vitamina C, folatos y compuestos fenólicos, también es perfecta para esta época de año, cuando entra en temporada y está en su estado óptimo de consumo. 

Lo mismo sucede con las ciruelas, otra de las frutas estrella de la temporada primaveral: “Las anuncian su maduración por el perfume especial que desprenden. Podemos encontrarlas en el mercado desde finales de abril hasta septiembre”, indican desde la Fundación Española de Nutrición. Destaca su aporte en potasio y vitamina C.

Si hay una fruta estrella cuando llegan los meses de calor, esa es la cereza. Esta fruta se debe cosechar en el momento oportuno, es decir, entre finales de primavera y principios de verano. Resalta su aporte de potasio y vitamina C.

En cuanto a las verduras y vegetales, muchos de ellos se pueden encontrar en el mercado todo el año, sobre todo, los más consumidos. El puerro, el calabacín, las judías o los pimientos son la base de muchos platos, sin embargo, cuando llega la primavera se aumenta su consumo por ser productos frescos e ingredientes perfectos para platos ligeros. 

Por ejemplo, el calabacín es un típico alimento de todo el año, aunque su temporada perfecta comienza a finales de noviembre y dura hasta finalizado el verano. 

Los meses de abril y mayo son los idóneos para el consumo del espárrago, un producto fresco y perfecto para la elaboración de ensaladas o como aperitivo. Sin embargo, gracias a los invernaderos y las conservas, se pueden encontrar todo el año. Este producto es diurético y aporta proteínas, vitaminas C y E, folatos, lignanos y flavonoides.

El ajo, las cebollas y las alcachofas, así como el repollo son otros vegetales perfectos para consumir en primavera. De hecho, el repollo es, actualmente, una de las hortalizas más importantes en las zonas templadas, aunque se considera una especie universal en su cultivo.

Los pescados ideales para la primavera

En cuanto a los pescados, la primavera es la temporada perfecta para el consumo del pescado azul, ya que aumenta su consumo considerablemente y hay una mayor oferta.

Por un lado, la sardina aporta proteínas, ácidos grasos omega-3, fósforo, selenio, vitamina B12, niacina, B6, riboflavina y vitamina D. El jurel también es muy buena opción, ya que se puede encontrar todo el año, aunque es más abundante de junio a octubre. Por último, el boquerón, que junto con la sardina y el jurel son los tres pescados azules más consumidos en nuestro país, aporta también proteínas, ácidos grasos monoinsaturados e insaturados, selenio, fósforo, calcio,

zinc, hierro, riboflavina, niacina, vitamina D y vitamina B12.

En cuanto a pescado blanco, para esta época se recomienda, por ejemplo, el rape. Su temporada es durante todo el año, aportando proteínas, selenio, fósforo, vitamina B12 y niacina. También se recomienda optar por el gallo, cuyos meses de mayor oferta son de marzo a abril. Por último, el lenguado también se puede encontrar en esta época, y aporta proteínas, ácidos grasos omega-3, selenio, fósforo, yodo, vitamina B12, niacina y vitamina B6. 



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