estudia medicina y vive en un piso de 5 millones


Hace apenas una semana que Jennifer Gates, hija mayor del fundador de Microsoft, Bill Gates, estaba en boca de muchos tras sus palabras al haber recibido la vacuna contra el coronavirus. “Lamentablemente, la vacuna no ha implantado a mi genial padre en el cerebro”, escribía con humor en un post en Instagram. Esas declaraciones llevaron a un primer plano a la primogénita del multimillonario, que mantiene una vida discreta y alejada del foco mediático.

La joven, de 24 años, es la mayor de tres hermanos: Rory John, de 21, y Phoebe Adele, de 18 años. Según informa Vanity Fair, la primogénita de Bill y Melinda Gates estudió de pequeña en la misma escuela privada que su padre, el Lakeside High School de Seattle.

Aficionada a los caballos desde muy pequeña, Jennifer Gates ha llevado, en la medida de lo posible, una infancia en la que sus padres les han inculcado el valor del esfuerzo. Por este motivo, ni ella ni sus otros dos hermanos tuvieron teléfono móvil hasta que cumplieron los 14 años.

“Gracias por enseñarme a amar la lectura voraz y a luchar por un crecimiento intelectual constante”, le dedicada el pasado octubre Jennifer a su padre coincidiendo con el cumpleaños del magnate.

Actualmente, Jennifer Gates se encuentra cursando la carrera de Medicina en la prestigiosa Escuela Médica Icahn en Mount Sinai, Nueva York. Mientras cursa sus estudios, la joven vive en un apartamento valorado en 5 millones que le han comprado sus padres en la Quinta Avenida.

Además del amor por los caballos, Gates muestra abiertamente en sus redes sociales imágenes junto a su prometido, Nayel Nassar, a quien conoció en la Universidad de Stanford y con quien comparte afición por la hípica. De hecho, Nassar prevé participar en los Juegos Olímpicos de Tokio de este año.

Fue hace poco más de un año cuando Jennifer Gates anunció su compromiso con Nassar, de 30 años. “Nayel Nassar, eres único. El fin de semana pasado me sorprendiste en el lugar más significativo de una de nuestras muchas pasiones compartidas. Me muero de ganas de pasar el resto de nuestras vidas aprendiendo, creciendo, riendo y amando juntos. Sí, un millón de veces”, escribía la joven en su cuenta de Instagram.

Aunque la boda entre Gates y Nassar tendrá que esperar debido a la situación de pandemia, su prometido prevé instalarse con ella en su piso de Manhattan.



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