“Es la mejor decisión que he tomado en mi vida”


El trasplante de cara es, actualmente, un procedimiento pionero: por ahora, sólo se han realizado unos pocos en todo el mundo. Y es que, aunque dificultado por cuestiones técnicas y legales, se trata de una estrategia con un gran potencial para disminuir el sufrimiento de las personas que han sufrido graves daños en el rostro.

Así lo atestigua Mitch Hunter, un varón de 42 años estadounidense que es de hecho el protagonista del tercero de esos trasplantes, y que responde preguntas y cuenta su experiencia en diversas redes sociales y foros de internet.

Un accidente de coche

Tal y como explica el propio Hunter, la historia se remonta a cuando tenía tan sólo 21 años y, tras una noche de fiesta se vio envuelto en un accidente de coche. Su vehículo se estrelló contra una torre eléctrica y el joven sufrió varias quemaduras severas en la cara y otras partes del cuerpo cuando hizo contacto con un cable que envió una corriente de 10.000 voltios a través de su cuerpo.

Aunque es milagroso que sobreviviera (“mi sentido del humor me salvó”, dijo Hunter en Reddit), estas quemaduras, de hecho, le desfiguraron la cara y requirieron la amputación de una de sus piernas por debajo de la rodilla.

Durante un tiempo, vivió con las marcas del accidente en el rostro (pese a que se sometió a más de 20 cirugías correctivas). Sin embargo en el año 2011, con el nacimiento de su hijo, se decidió a solicitar y conseguir un trasplante de rostro.

“Me ha permitido recuperar normalidad”

La cara en cuestión provenía de un donante, y se compone de piel, músculo, tejido conectivo y cartílagos entre otros componentes. Para realizar la operación, explicó Hunter en el foro Reddit, fueron necesarias 14 horas en las que los cirujanos conectaron las terminaciones nerviosas y los vasos sanguíneos.

El resultado no fue instantáneo: tras la operación, le llevó un año que la cara se “estableciera” y luciera “más o menos normal” y nada menos que cinco años adquirir la sensibilidad completa.

No obstante, con el tiempo no sólo logró la sensibilidad completa sino también un buen control muscular (en 2016 Hunter celebraba ser capaz de levantar cada ceja individualmente) e, incluso, una poblada barba gracias a los folículos pilosos del donante.

“Es la mejor decisión que he tomado”, afirmó en vídeos en la red social TikTok. “Todavía parezco yo; la estructura ósea me da mi apariencia. Me ha permitido recuperar algo más la normalidad en mi vida”.



MÁS INFORMACIÓN