“En los próximos años, cualquier tratamiento que hagamos tendrá que tener en cuenta nuestra microbiota”


El programa L’Oréal-UNESCO ‘For Women in Science’ lleva más de dos décadas premiando y apoyando a científicas de todo el mundo. Su objetivo: reconocer el liderazgo femenino y el talento joven en el ámbito científico para visibilizar su trabajo y animar a las futuras generaciones de mujeres a desarrollar su carrera en este ámbito. Este año, a nivel internacional hemos contado con la presencia de dos mujeres españolas: Ángela Nieto y Cristina Romera; y a nivel nacional se ha premiado a cinco mujeres por llevar a cabo interesantes y prometedores estudios en materia de salud. Una de ellas es Natalia Sánchez, cuyo proyecto se basa en descubrir la relación entre la microbiota intestinal y el desarrollo de las enfermedades neurodegenerativas.

Enhorabuena por ser una de las cinco galardonadas españolas en los premios ‘For Women in Science’. ¿Qué supone para ti y tu carrera este premio?Por un lado, me da seguridad en mí misma y en los estudios que estoy llevando a cabo, nos da visibilidad… Y, por otro lado, ayuda económicamente a mi proyecto, para que siga adelante, porque este dinero me ayuda a dar un paso adelante en mi investigación, que es empezar a investigar en organismos vivos. Además, entrar en el círculo de L’Oréal y UNESCO nos ayuda bastante a movernos, a hacer contactos… 


El proyecto en el que trabajas es ‘Microbiota y Enfermedades Neurodegenerativas’. ¿Por qué te decidiste por este tema?Yo siempre he trabajado con enfermedades neurodegenerativas, pero desde un punto muy básico, estudiando las proteínas… Y por otro lado, he estudiado algunas bacterias y microorganismos para investigar cómo funcionaba la agregación de las proteínas relacionadas con estas enfermedades. Quise juntar estas dos áreas, mis conocimientos sobre los microrganismos y mis conocimientos a nivel molecular de las enfermedades neurodegenerativas y dar un paso hacia adelante. Como ya hay varios estudios sobre la relación entre una determinada microbiota y estas enfermedades, me decidí a investigar sobre el tema.

¿En qué consiste este proyecto? ¿Qué buscáis demostrar?Mi objetivo es ver si la microbiota tiene proteínas que puedan interaccionar con las nuestras y ser el inicio o afectar a estas enfermedades. Yo he estudiado, por un lado, a nivel molecular estas enfermedades, y por otro, los priones, proteínas que están relacionados con la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob y las vacas locas, que son enfermedades neurodegenerativas. Hasta ahora he observado que, efectivamente, en nuestra microbiota existen proteínas que se pueden comportar como los priones causantes de estas enfermedades y que, además, pueden interactuar con proteínas humanas.
He observado que interactúan con una de las proteínas del Alzhéimer y que son capaces de acelerar el agregamiento de esta proteína. Ahora lo que quiero observar es si en células neuronales ocurre lo mismo y, comprobarlo también en modelos vivos que tengan un sistema digestivo, para ver si provocan estas enfermedades. De ser así, tendríamos una conexión entre el estado de nuestra microbiota y estar enfermedades neurodegenerativas. 

“Algunas investigaciones han encontrado una conexión muy directa entre una determinada microbiota y las enfermedades neurodegenerativas”

¿Qué se sabe hasta ahora de la relación de la microbiota y las enfermedades neurodegenerativas? Parece que se han encontrado algo sobre el ELA y el Parkinson…Sí, en algunas investigaciones se ha encontrado una conexión muy directa entre una determinada microbiota y estas enfermedades, la inflamación que provocan ciertas bacterias e incluso alguna arquea concreta… 

¿La microbiota de las personas con enfermedades neurodegenerativas tiene algunas características específicas, especiales?Normalmente lo que ocurre es que tienen más cantidad de lo normal de determinadas bacterias, normalmente las que suelen provocar determinadas respuestas inmunitarias, y menos de otras. 

Cada vez se habla más de eje intestino-cerebro. ¿Está vuestro proyecto relacionado con eso?Sí, completamente, eso está más que demostrado, porque en nuestro intestino hay más de 100 millones de neuronas y sabemos que hay una comunicación directa entre el intestino y el cerebro. 


Nerea Zorokiain rodeada de fermentados.

¿Qué puede suponer estudios como el vuestro en el conocimiento, el tratamiento y la prevención de estas enfermedades?Encontrar una conexión entre nuestra microbiota y estas enfermedades podría ayudarnos, por un lado, a saber cómo tiene que ser nuestra dieta para favorecer una microbiota sana que nos ayude a prevenir estar enfermedades. Y por otro, a buscar tratamientos a base de probióticos que nos ayuden a regular la microbiota para prevenirlas e incluso a tratarlas. 

En la última década se han multiplicado los estudios y el interés por la relación de la microbiota y la salud. ¿Crees que se convertirá en los próximos años en la clave para entender y tratar muchas enfermedades?Sin duda va a ser un factor más a tener en cuenta, porque nosotros no podemos vivir sin estos organismos. Hasta hace poco no les hacíamos mucho, pero a partir de ahora y en los próximos años, cualquier tratamiento que hagamos tendrá que tener en cuenta nuestra microbiota.

Este premio de L’Oréal y la UNESCO va dirigido solo a mujeres, para potenciar el papel de esta en la ciencia. ¿Cómo ves el papel de la mujer en la ciencia y la investigación?Está mejorando mucho, y en eso ayudan mucho premios como este, que nos dan visibilidad y ayudan a que las jóvenes tengan referentes y se animen, si quieren, a iniciar una carrera científica. La idea es, por un lado, darnos ánimos para seguir investignado, y por otro, ir avanzando en conseguir puestos de más responsabilidad, que ahora están sobre todo ocupados por hombres. 

“Premios como los del programa L’Oréal-UNESCO ‘For Women in Science’ nos ayudan a dar visibilidad a las mujeres en la ciencia y nos dan seguridad en nosotras mismas”

Ángela nieto nos comentaba hace poco que le preocupa que las niñas ya se veían a ellas mismas menos capaces para la ciencia… ¿Te pasó eso a ti?De niña no, porque desde pequeña me he visto como científica, pero es cierto que, de mayor, me surgieron unas inseguridades y unas dudas que no veía en mis compañeros chicos, que se querían comer todos el mundo… Y creo que es algo que tenemos que trabajar desde niños. Igual a las chicas, de pequeñas, habría que enseñarles que pueden hacer cualesquier cosa que pueden hacer los chicos, a no ponerse trabas ellas mismas, empoderarlas. 

Tú que has trabajado fuera y puedes comparar. ¿Y cómo está España con respecto a los países de nuestro entorno?Yo creo que más o menos igual. Es cierto que, a nivel de sueldos, becas… somos todos iguales, no hay diferencia. La diferencia real viene a la hora de pasar a puestos de responsabilidad, donde siempre he visto más hombres que mujeres. 

¿Cómo crees que se podría mejorar?Por un lado, dar una mayor visibilidad a las mujeres en la ciencia para que las jóvenes tengan referencias, porque es muy importante que vean mujeres en aquello que quieren hacer. Y a nivel escolar, animarlas a que hagan actividades para que vean que pueden conseguirlo, que son capaces. 



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