‘ELSA-d’ atrapa su primer objeto en órbita


La basura espacial es cada vez un problema más grande: conforme más vehículos ponemos en órbita, más posibilidades existen de que estos colisionen. Por esta razón, buscar soluciones a esta situación es clave para la investigación espacial.

Así es la recreación de la reentrada atmosférica hecha con un túnel de viento de plasma.

Una de esas soluciones es la misión ELSA-d, la cual ha conseguido capturar un objeto en órbita por primera vez después de meses deambulando por el espacio. ELSA-d, que se puso en órbita en marzo de este año, cuenta con un sistema magnético muy potente cuya finalidad es capturar satélites desfasados y lanzarlos a la atmósfera para destruirlos.

Desde su lanzamiento al espacio, el sistema ELSA-d ha estado en fase de pruebas a unos 550 kilómetros de la Tierra. Hasta la fecha, no había conseguido capturar ningún objeto, sin embargo, recientemente lo ha conseguido.

Los imanes de ELSA-d

Con el objetivo de capturar satélites u otros objetos que orbitan la Tierra en desuso, ELSA-d dispone de un sistema compuesto por un imán potente en el módulo principal que actúa de anclaje. A través de esto, los creadores han comprobado que los anclajes y desanclajes del sistema funcionan y han calibrado sus sensores.

Los círculos señalan el impacto producido en Canadarm2.

Este proceso forma parte de la fase 3a de las pruebas de la misión y, seguidamente, se llevará a cabo la fase 3b. Esta próxima prueba consistirá en realizar maniobras autónomas de aproximación con un objeto relativamente estático y también con otro que gire sobre sí mismo.

Una vez que se completen dichas pruebas, los desarrolladores darán por validado su sistema magnético como solución al problema de la basura espacial. Por lo tanto, después ya solo quedará la prueba final: eliminar sus baterías y combustible antes de precipitarse contra la atmósfera.

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