El vídeo de diez segundos que predice recaídas en pacientes con cáncer de sangre


El cáncer es una enfermedad muy compleja, y la lucha de algunos pacientes contra ella puede ser muy larga y dura. Por ello, es importante disponer de todas las herramientas predictivas posibles para hacer frente a la patología.

Una eficacia tres veces superior a los modelos preexistentes

En esta línea, un nuevo estudio del Centro Médico de la Universidad Vanderbilt ha encontrado que un vídeo de 10 segundos puede bastar para mejorar considerablemente la predicción de qué pacientes con trasplante de células madre y médula espinal van a sufrir una recaída en el cáncer de sangre.

Tal y como detallan en un estudio publicado en el medio JAMA Dermatology, en la respuesta inmunológica típica los glóbulos blancos interactúan con las paredes interiores de los vasos sanguíneos, ‘rodando’ a lo largo de las mismas y adhiriéndose a ellas antes de cruzarlas para llegar al lugar en el que se encuentra la amenaza que se disponen a combatir.

Sin embargo, en los pacientes que han recibido trasplantes de médula ósea alogénicos (es decir, en los que el donante no es el mismo paciente), si los niveles de interacción y adherencia son mayores de lo común son indicativos de un riesgo tres veces mayor de recaída y de muerte que en un paciente que muestre una actividad normal de los glóbulos blancos.

Pues bien, tal y como explican los investigadores esta actividad se puede medir empleando tan sólo un vídeo de 10 segundos de la microvasculatura (vasos sanguíneos microscópicos) de la piel.

Este vídeo se obtiene además mediante una técnica nada invasiva (acercando a la piel del paciente un microscopio especial para ello) y de este modo se logra una precisión en el pronóstico tres veces mayor que la que logran los modelos actuales para predecir recaídas en los pacientes con cáncer de sangre que han recibido trasplantes alogénicos.

Con todo, por el momento esta técnica no está disponible para su uso clínico. El estudio se ha llevado a cabo sobre 56 pacientes, y aunque los resultados son prometedores es aún preciso replicarlos sobre cohortes mayores para que sea posible su aprobación.



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