el vencedor revienta las apuestas en la mayor sorpresa de la mítica carrera


Los aficionados a las carreras de caballos están aún que no se lo creen después de lo ocurrido en el Derby de Kentucky, la primera de las tres pruebas que forman la triple corona estadounidense. La victoria de Rich Strike, con el venezolano Sonny León como jinete, ya se considera la mayor sorpresa de la historia de esta legendaria prueba.

La historia de este caballo habla por sí misma. Se ha impuesto en una carrera en la que Epicentre era el gran favorito y para la que entró de casualidad, por lesión de otro caballo. Epicenter era el equino más caro de la prueba, por lo que la retransmisión se centró en él… hasta que Rich Strike remontó de manera espectacular. El narrador hablaba de “la apuesta más difícil de la historia del derby”, y no le falta razón: se pagaba 80 a 1.

Los últimos instantes de la carrera dejaron sin aliento a los presentes. En la última curva iba el 17º, pero aprovechó bien la cuerda de la pista para ir remontando hasta que en los metros se puso por delante. 

Sonny León era debutante en esta prueba, lo que invitaba al excepticismo. Aún más cuando Rich Strike fue comprado por solo 7.500 dólares en su año de ‘yearling‘ (con 1 o 2 años, prácticamente un potro) y luego reclamado hace apenas siete meses por 30.000 para ponerse en forma para la alta competición. Y sin embargo ambos han hecho historia.

Entre las ‘víctimas’ de esta histórica victoria está Mattress Mack, un conocido empresario texano que apostó la friolera de 1,5 millones por Epicenter… y los perdió. 



MÁS INFORMACIÓN