El temor por el coronavirus también llega a las cárceles


¿Son las cárceles de Panamá un caldo de cultivo para el nuevo coronavirus?

Sí. No es un secreto que el hacinamiento –o la aglomeración de personas en un reducido espacio– es uno de los grandes males del sistema penitenciario de Panamá. Prueba de ello, es La Joyita. De acuerdo con estasísticas del Ministerio de Gobierno (Mingob), hasta febrero pasado habían en esa cárcel 3 mil 682 presos y su capacidad es de 2 mil 837. Es decir, tiene 845 de más. Esta realidad también alcanza a La Joya, El Renacer y Tinajitas, entre otros.

Tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, han solicitado a los gobiernos en los últimos días que tomen “medidas urgentes” para proteger la salud de los privados de libertad, justo cuando se registra más de medio millón de personas infectadas con Covid-19.

El escenario

En los últimos días se han registrado en el país cuatro hechos ligados con reclamos de la población penitenciaria por este asunto.

La noche del pasado miércoles se registró un motín en la cárcel de Santiago, Veraguas, que alberga 528 reos.

Ese mismo día, el propio Mingob informó que la Policía frustró un intento de fuga en La Joya, donde ya se había registrado un hecho similar el pasado 20 de marzo.

Un día antes, el 19 de marzo, reclusas del Centro Femenino de Rehabilitación protestaron para exigir indultos, rebajas de pena y libertad condicional ante la amenaza del coronavirus.

El Mingob, que desde la masacre de La Joya, en diciembre pasado, ha estado en el ojo de la tormenta, y ahora bajo el mando de Janaina Tewanay, anunció ayer varias medidas para evitar que el virus llegue a la cárceles: no se permitirá el ingreso de nuevos detenidos sin antes pasar por los protocolos de salud y cumplir un periodo de aislamiento de 15 días en una zona equipada para ese objetivo. Después de que acabe ese lapso, se le trasladará al centro penitenciario.

Asimismo, se mantiene la suspensión de toda visita externa y se ordenan medidas estrictas de sanidad a los custodios y personal administrativo. Se les dará gel alcoholado y mascarillas.

Además, se están instalando equipos para que los reclusos tengan comunicación con sus abogados a través de videoconferencias.

Libertad

Hasta febrero pasado, en las 22 prisiones del país había 18 mil 127 presos, de los cuales, 10 mil 600 (58%) están condenados y el resto, 7 mil 527, aún son procesados.

En medio de este escenario, las autoridades evalúan la posibilidad de conceder rebajas de pena a los reos enfermos.

Por el momento, elaboran una lista con los candidatos que podrían aplicar a esta medida.

Según los análisis preliminares, se liberarían reclusos que tengan enfermedades crónicas, mayores de 60 años y que, a su vez, hubiesen cumplido con los requisitos de buena conducta, índices de readaptación, cumplimiento de los reglamentos carcelarios y dos tercios de su pena.

Se repartieron batas, mascarillas y guantes en las clínicas de las cárceles. Cortesía Mingob

Se repartieron batas, mascarillas y guantes en las clínicas de las cárceles. Cortesía Mingob

Las mujeres

En tanto, a través de la Dirección Nacional del Sistema Penitenciario, el Mingob giró instrucciones a las juntas técnicas de los centros de rehabilitación femeninos para que tramiten, de “forma expedita”, una lista de las privadas de libertad que estén embarazadas; que sean madres de niños dependientes; que cumplan con los requisitos de buena conducta, índices de readaptación, cumplimiento de los reglamentos carcelarios y dos tercios de su pena.

Solo en el Centro Femenino de Rehabilitación hay 656 mujeres encarceladas, el 56% del total.

Los temores por el avance de la pandemia tienen en pie de guerra a presos de distintas partes del mundo. En Colombia, por ejemplo, en las últimas horas ha habido revueltas en diez cárceles. Incluso, ya hay consecuencias fatales: 25 prisioneros murieron en la cárcel Modelo de Bogotá, la capital del país.

Recientemente, la Comisión de Derechos Humanos del Colegio Nacional de Abogados pidió a las autoridades que estudien la posibilidad de otorgarle libertad condicional a los presos que aplican para esa prerrogativa.

Asimismo, solicitó que analicen la repatriación de todos los extranjeros que se encuentran en las cárceles panameñas que ya han cumplido una tercera parte de sus condenas; y que examinen la probabilidad de rebajar penas a los que padecen de enfermedades crónicas.

Carlos Herrera Morán, presidente de esa comisión, manifestó que las sugerencia se hicieron después de una reunión que sostuvieron miembros de ese gremio con autoridades del Órgano Judicial, el Ministerio Público y el Mingob.

Herrera Morán instó a las autoridades a proporcionar útiles e insumos de higiene personal a la población penitenciaria.



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