El rapero Kendrick Lamar saca un nuevo disco de crítica social e introspección


Tras cinco años de espera, el rapero californiano Kendrick Lamar, cuyas conmovedoras letras se convirtieron en la banda sonora del movimiento Black Lives Matter, presentó su nuevo álbum este viernes, en el que predomina la crítica social con ciertas dosis de introspección.

El muchacho de Compton, en los arrabales pobres de Los Ángeles, es actualmente, a los 34 años, una de las grandes voces del rap estadounidense, el único artista hip hop que ha obtenido un premio Pulitzer, por las letras de DAMN., el disco que publicó en 2017.

“Kendrick es un verdadero letrista (…) siempre tiene algo profundo que decir”, dice a la AFP Lakeyta Bonnette-Bailey, una profesora de la Universidad de Georgia que ha analizado las relaciones entre el rap, la política y la justicia social y elogia su capacidad de usar las “metáforas” y “construir ritmos con versos”.

En sus letras “cuenta sus propias luchas a través de la música pero documenta y cuenta también la historia de lo que ocurre en el Estados Unidos negro, en Compton o en la diáspora negra”, agrega.

Tras su premio Pulitzer, Lamar supervisó y creó algunas canciones de la banda sonora de la película de los estudios Marvel Pantera Negra, como All The Stars, un dúo con SZA nominado a los Grammy y a los Óscar. También colaboró con otros artistas, como su primo Baby Keem.

Crítica social

Su quinto álbum de estudio, Mr. Morale and the Big Steppers, que llegó a las plataformas de streaming la pasada noche, disipa las dudas de los que temían una retirada anticipada. Sus fans podrán verle en directo en una gira estadounidense y luego mundial a partir del verano.

El primer título, United in Grief (Unidos en el dolor), se inicia con un coro que canta I hope you find some peace of mind in this lifetime (“Espero que encuentres un poco de paz interior en estos tiempos”).

A lo largo del álbum, Lamar medita sobre los demonios interiores, las emociones sofocadas, las luchas familiares, las trampas de la fama.

El tema We Cry Together, en el que participa la actriz Taylour Paige, describe una discusión de pareja, pero los ataques personales se transforman en una rabia más colectiva, sobre todo por la falta de consideración para las mujeres en la sociedad.

Lamar critica también la forma en que son tratadas las personas trans en Auntie Diaries.

En la cruda Mother I Sober, en la que interviene la vocalista del grupo Portishead, Beth Gibbons, desnuda los traumatismos de infancia, la infidelidad y los abusos sexuales. Este tema termina con la voz de una mujer orgullosa de que su hijo haya “roto la maldición generacional” con el coro de fondo.

“I bare my soul and now we’re free” (“Muestro mi alma y ahora somos libres”), canta el coro.

El rapero aparece en la carátula del álbum con una corona de espinas en la cabeza, sosteniendo un niño, mientras una mujer que parece ser su compañera Whitney Alford aparece en segundo plano, con un bebé, lo que hace especular sobre el nacimiento de un segundo hijo, según la prensa.

Esta es la carátula del álbum.

Esta es la carátula del álbum.



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